martes, 6 de octubre de 2015

lunes, 5 de octubre de 2015

PROTECTORES DE OJOS Y CARA - Protección frente a peligros concretos (III)

Radiación térmica.
Las pantallas faciales y los protectores oculares frente a la radiación infrarroja se emplean sobre todo en trabajos con horno y otros trabajos que suponen la exposi- ción a fuentes de radiación a temperatura elevada. Casi siempre es necesario protegerse al mismo tiempo frente a chispas y objetos proyectados ardientes. Los tipos más usados son los de casco y las pantallas faciales. En cuanto a los materiales, se utilizan mallas de alambre metálico, chapas de aluminio perforadas o placas metálicas similares y pantallas de plástico aluminizado o con revestimientos de oro. Una pantalla facial de malla de alambre puede reducir la radiación térmica entre un
30 % y un 50 %. Las de plástico aluminizado protegen bien frente al calor radiante. En la Figura 31.3 se ilustran algunos ejemplos de pantallas faciales protectoras frente a radiaciones térmicas.

domingo, 4 de octubre de 2015

PROTECTORES DE OJOS Y CARA - Protección frente a peligros concretos (II)

Entre los materiales de uso común están los policarbonatos, las resinas acrílicas y los plásticos con base de fibra. Los primeros son eficaces frente al impacto, pero no resisten bien los agentes corrosivos. Los protectores acrílicos son más débiles frente a los impactos, pero protegen adecuadamente de los peli- gros de carácter químico. Los plásticos con base de fibra presentan la ventaja de que incorporan un revestimiento antivaho que también evita los efectos electrostáticos. Por ello, este tipo de plásticos puede emplearse, no sólo para trabajos físicos ligeros y durante la manipulación de compuestos químicos, sino también en el moderno trabajo en salas limpias.

sábado, 3 de octubre de 2015

PROTECTORES DE OJOS Y CARA - Protección frente a peligros concretos (I)

Lesiones traumáticas y químicas. Se utilizan pantallas faciales o protectores oculares para resguardarse de partículas volantes, humos, polvo y peligros de carácter químico. Son tipos comunes las gafas (frecuentemente con protectores laterales), gafas con montura integral, las pantallas oculares de plástico y las pantallas faciales. Los protectores tipo casco se utilizan cuando el riesgo de lesión previsto puede llegar desde varias direcciones. Los que tienen forma de capucha y de casco de buzo se usan en opera- ciones de chorro de arena y soplado. Como protección frente a cuerpos extraños se utilizan plásticos transparentes de diversos tipos, vidrio endurecido y malla de alambre. Frente a productos químicos se emplean gafas cerradas con lentes de plástico o vidrio y pantallas oculares de plástico, así como cascos tipo buzo y pantallas faciales de plástico.

viernes, 2 de octubre de 2015

PROTECTORES DE OJOS Y CARA (III)

Hay seis tipos básicos de protectores de los ojos y la cara:
1. Gafas, con o sin protectores laterales; (Figura 31.1).
2. Gafas con montura integral (Figura 31.2).
3. Pantallas que protegen las cuencas oculares y la parte central del rostro (Figura 31.3).
4. Tipo casco, que protegen por completo la parte frontal del rostro (Figura 31.4).
5. Pantallas protectoras de mano (Figura 31.4).
6. Capuchas que cubren por completo la cabeza, como los cascos de buzo (Figura 31.4).
Algunas gafas con montura integral pueden usarse por encima de las lentes con cristales correctores. Suelen ser de material duro
y es preferible graduarlas con la supervisión de un oftalmólogo.

jueves, 1 de octubre de 2015

La práctica de la higiene industrial - Mediciones de control

Las mediciones que tienen como finalidad investigar la presencia de agentes y las pautas de los parámetros de exposición en el medio ambiente de trabajo pueden ser extremadamente útiles para planificar y diseñar medidas de control y métodos de trabajo. Los objetivos de estas mediciones son:

• identificar y caracterizar las fuentes contaminantes;
• localizar puntos críticos en recintos o sistemas cerrados (p. ej., fugas);
• determinar las vías de propagación en el medio ambiente de trabajo;
• comparar diferentes intervenciones de control;
• verificar que el polvo respirable se ha depositado junto con el polvo grueso visible, cuando se utilizan nebulizadores de agua;
• comprobar que el aire contaminado no procede de un área adyacente.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

La práctica de la higiene industrial - Interpretación de los resultados (II)

En la práctica de la higiene industrial, los resultados de la evaluación de la exposición suelen compararse con los límites de exposición profesional adoptados, cuya finalidad es ofrecer una orientación para evaluar los riesgos y establecer objetivos de control. Cuando la exposición supera esos límites, es preciso adoptar de inmediato una acción correctora, ya sea mejorando las medidas de control existentes o introduciendo nuevos controles. De hecho, las intervenciones preventivas deben iniciarse cuando la exposición alcanza el “nivel de acción”, que varía según el país (p. ej., la mitad o la quinta parte del límite de exposición profesional). Un nivel de acción bajo es la mejor garantía para evitar problemas en el futuro.
Comparar los resultados de la evaluación de la exposición con los límites de exposición profesional es una simplificación, puesto que, entre otras insuficiencias, no se tienen en cuenta muchos factores que influyen en la absorción de sustancias químicas (como la susceptibilidad individual, la actividad física y la complexión corporal de cada individuo). Además, en la mayoría de los lugares de trabajo se produce una exposición simultánea a distintos agentes; de ahí que sea muy importante tener en cuenta las exposiciones combinadas y las interacciones entre distintos agentes, ya que las consecuencias para la salud de la exposición a un único agente pueden ser muy diferentes a las consecuencias de la exposición a ese mismo agente combinado con otros, especialmente cuando existe sinergia o potenciación de efectos.

martes, 29 de septiembre de 2015

La práctica de la higiene industrial - Interpretación de los resultados (I)

El grado de incertidumbre en la estimación de un parámetro de la exposición, como la concentración media real de un contami- nante atmosférico, se determina mediante el tratamiento estadís- tico de los resultados obtenidos de diferentes mediciones (p. ej., muestreo y análisis). La fiabilidad de los resultados dependerá del coeficiente de variación del “sistema de medición” y del número de mediciones. Una vez lograda una fiabilidad aceptable en los resultados, el siguiente paso consiste en considerar las consecuen- cias de la exposición para la salud: ¿qué significa para la salud de los trabajadores expuestos ahora?, ¿en un futuro próximo?, ¿a lo largo de su vida profesional? ¿tendrá repercusión en las futuras generaciones?
El proceso de evaluación termina sólo cuando se interpretan los resultados de las mediciones a la vista de los datos (algunas veces llamados “datos sobre la evaluación de riesgos”) obtenidos de la toxicología experimental, estudios epidemiológicos y clínicos y, en algunos casos, ensayos clínicos. Debe aclararse que el término evaluación de riesgos se ha utilizado para hacer refe- rencia a dos tipos de evaluaciones: la evaluación de la naturaleza y la magnitud del riesgo unido a la exposición a sustancias químicas y otros agentes, en general, y la evaluación del riesgo para determinado trabajador o para un grupo concreto de trabajadores en un lugar de trabajo específico.

lunes, 28 de septiembre de 2015

La práctica de la higiene industrial - Evaluación de la exposición (III)

Las evaluaciones de seguimiento son necesarias en numerosas ocasiones, especialmente cuando existe la necesidad de instalar o mejorar las medidas de control o cuando se prevén cambios en los procesos o materiales utilizados. En estos casos, las evalua- ciones cuantitativas cumplen una importante función de vigi- lancia para:

• evaluar la validez, comprobar la eficiencia o detectar posibles fallos en los sistemas de control;
• averiguar si se han producido variaciones en los procesos, por ejemplo en la temperatura de funcionamiento o en las materias primas, que hayan modificado la situación de exposición.

Siempre que se realiza una evaluación de higiene industrial en relación con un estudio epidemiológico para obtener datos cuantitativos sobre la relación entre exposición y efectos para la salud, las características de la exposición deben describirse con un alto grado de exactitud y precisión. En este caso, deben caracterizarse adecuadamente todos los niveles de exposición, ya que no sería suficiente, por ejemplo, caracterizar sólo la exposi- ción correspondiente al peor de los casos. Sería ideal, aunque difícil en la práctica, que en todo momento pudieran mante- nerse registros precisos y exactos de la exposición, ya que en el futuro podrían necesitarse datos diacrónicos sobre la exposición. Para que los datos de la evaluación sean representativos de la exposición de los trabajadores y para no malgastar recursos, debe diseñarse y aplicarse una estrategia adecuada de muestreo, teniendo en cuenta todas las posibles fuentes de variabilidad. Las

estrategias de muestreo, así como las técnicas de medición, se describen en “Evaluación del medio ambiente de trabajo”.

domingo, 27 de septiembre de 2015

La práctica de la higiene industrial - Evaluación de la exposición (II)

La práctica de la higiene industrial se ocupa de tres tipos de situaciones:

• estudios iniciales para evaluar la exposición de los trabajadores;
• control/vigilancia de seguimiento:
• evaluación de la exposición para estudios epidemiológicos.

Una de las principales razones para determinar si existe una exposición excesiva a un agente peligroso en el medio ambiente de trabajo es decidir si se necesita alguna intervención. Esto consiste con frecuencia, aunque no siempre, en comprobar si se respeta una norma adoptada, que suele expresarse en términos de un límite de exposición profesional. La determinación de la exposición “en el peor de los casos” puede ser suficiente para lograr este objetivo. De hecho, si se espera que la exposición sea muy grande o muy pequeña en comparación con los valores límite, la exactitud y precisión de las evaluaciones cuantitativas pueden ser menores que cuando se espera una exposición cercana a los valores límites. De hecho, cuando los peligros son evidentes, puede ser más conveniente empezar por invertir en controles y realizar evaluaciones ambientales más precisas una vez introducidos dichos controles.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Algunas características de los análisis del trabajo - El marco semántico


El contexto tiene un poder evocador. Para un lector informado, es suficiente leer algo sobre un operador en una sala de control, inmerso en un proceso continuo, para formarse una imagen de su trabajo mediante mandos y vigilancia a distancia, en el que predominarán las tareas de detección, diagnóstico y ajuste. ¿Qué variables son necesarias determinar para crear un contexto sufi- cientemente claro? Todo depende del lector. Sin embargo, en las publicaciones sobre este tema destacan algunas variables clave. La naturaleza del sector económico, el tipo de producción o de servicio, o el tamaño y emplazamiento geográfico del lugar anali- zado, resultan muy útiles. Los procesos de producción, las herra- mientas o máquinas y su nivel de automatización permiten proponer ciertas restricciones o determinadas cualificaciones necesarias. La estructura del personal, junto con la edad y el nivel de cualificación y experiencia, son datos cruciales cuando el análisis se refiere al campo formativo o de flexibilidad organizativa. La organización del trabajo que se establezca dependerá más de la filosofía de la empresa que de su tecnología. Su descripción incluye los planes de trabajo, el grado de centralización de la toma de decisiones y los tipos de control que se ejercen sobre los trabajadores. En determinados casos pueden añadirse otros elementos relacio- nados con la historia y cultura de la empresa, su situación econó- mica, las condiciones de trabajo y las reestructuraciones, fusiones
e inversiones. Existen tantos sistemas de clasificación como autores, y hay numerosas listas descriptivas en circulación. En Francia se ha hecho un esfuerzo especial para generalizar métodos descriptivos simples, que contemplan la valoración de determinados factores en función de si son o no satisfactorios para el trabajador (RNUR 1976; Guelaud y cols. 1977).

viernes, 25 de septiembre de 2015

Algunas características de los análisis del trabajo - El contexto


Si el objetivo primordial de cualquier análisis del trabajo es describir lo que el trabajador hace, o lo que debería hacer, ubicarlo de forma más precisa en su contexto parece, a menudo, indispen- sable a los investigadores. Todos mencionan, cada uno según sus propios puntos de vista, pero de forma similar, los conceptos contexto, situación, entorno, esfera de trabajo, mundo laboral o medio ambiente de trabajo. El problema no está tanto en los distintos matices que tienen estos términos, como en la selección de las variables que es necesario determinar para poder darles un sentido útil. En realidad, el mundo es enorme y la industria, compleja, y las características a las que podríamos hacer refe- rencia son innumerables. Entre los autores que han escrito sobre este campo pueden distinguirse dos tendencias. La primera contempla la descripción del contexto como un medio para captar el interés del lector y proporcionarle un marco semántico adecuado. La segunda tiene una perspectiva teórica diferente: pretende aunar contexto y actividad, y describe únicamente aquellos elementos que son capaces de influir en el comporta- miento de los trabajadores.

jueves, 24 de septiembre de 2015

ANALISIS DE ACTIVIDADES, TAREAS Y SISTEMAS DE TRABAJO

Es difícil hablar de análisis del trabajo fuera de la perspectiva de los recientes cambios del mundo industrializado, ya que la natu- raleza de las actividades y las condiciones en las que se desarro- llan han evolucionado notablemente durante estos últimos años. Los factores que han dado lugar a estos cambios han sido nume- rosos, pero hay dos cuyo impacto puede considerarse crucial. Por un lado, los avances tecnológicos, con su marcha vertiginosa, y los tremendos cambios producidos por las tecnologías de la informa- ción, han revolucionado muchas trabajos (De Keyser 1986). Por otra parte, la incertidumbre del mercado económico ha exigido una mayor flexibilidad en la gestión del personal y la organiza- ción del trabajo. Si bien los trabajadores tienen ahora una visión más amplia del proceso de producción, como un proceso menos rutinario e indudablemente más sistemático, también es verdad que han perdido los vínculos exclusivos con un entorno, un equipo o una herramienta de producción. No es fácil contemplar estos cambios con serenidad, pero tenemos que enfrentarnos al hecho de que se ha creado un nuevo panorama industrial, en ocasiones más enriquecedor para aquellos trabajadores que pueden encontrar su lugar en él, pero también lleno de trampas y dificultades para aquellos que resultan marginados o excluidos. No obstante, en las empresas está surgiendo una idea que ha confirmado los experimentos piloto realizados en muchos países: es posible dirigir los cambios y amortiguar sus efectos adversos utilizando análisis adecuados y aplicando todos los recursos de negociación entre las distintas partes. Y es dentro de este contexto en el que deben realizarse los análisis actuales del trabajo, como herramientas que nos permitirán describir mejor las tareas y acti- vidades para así poder dirigir intervenciones de distinta índole, como la formación, el establecimiento de nuevos sistemas de organización o el diseño de herramientas y sistemas de trabajo. Hablamos de análisis en plural porque existen muchos tipos de análisis, en función de los contextos teóricos y culturales en los que se han desarrollado, de los objetivos concretos que persiguen, de la evidencia que recogen o del interés de sus autores por lo específico o por lo general. Aquí nos limitaremos a presentar algunas características de los análisis del trabajo y haremos hincapié en la importancia del trabajo colectivo. Nuestras conclu- siones mostrarán otros caminos, que los límites de este texto no nos permiten analizar en profundidad.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Objetivos de la ergonomía - Conclusión


La ergonomía es el estudio sistemático de las personas en su entorno de trabajo con el fin de mejorar su situación laboral, sus condiciones de trabajo y las tareas que realizan. El objetivo es adquirir datos relevantes y fiables que sirvan de base para reco- mendar cambios en situaciones específicas y para desarrollar teorías, conceptos, directrices y procedimientos más generales que contribuyan a un continuo desarrollo de los conocimientos en el campo de la ergonomía.

martes, 22 de septiembre de 2015

Objetivos de la ergonomía - Satisfacción en el trabajo y desarrollo personal

Si se parte del principio de que el trabajador u operador humano debe ser tratado como una persona y no como un robot, se desprende que deberían valorarse sus responsabilidades, acti- tudes, creencias y valores. Esto no es nada fácil, ya que hay muchas variables en juego, en su mayoría detectables pero no cuantificables, y enormes diferencias individuales y culturales. Sin embargo, gran parte del esfuerzo se concentra actualmente en el diseño y la organización del trabajo, con el fin de asegurar que la situación sea lo más satisfactoria posible, desde el punto de vista del operador. Es posible realizar algunas mediciones utilizando técnicas de encuesta y se dispone de algunos criterios basados en ciertas características del trabajo, como la autonomía y el grado de responsabilidad. Estos esfuerzos requieren tiempo y dinero, pero pueden obtenerse considerables beneficios si se escuchan las sugerencias, opiniones y actitudes de las personas que están reali- zando el trabajo. Su enfoque puede no ser el mismo que el del
“diseñador” externo del trabajo, y puede no coincidir con los supuestos del organizador o planificador del trabajo. Estas dife- rencias de opinión son importantes y pueden llegar a producir un cambio positivo en la estrategia, por parte de todos los implicados.
No hay duda de que el ser humano aprende continuamente si está rodeado de las condiciones adecuadas. La clave es propor- cionarle información sobre la actuación pasada y presente, que podrá utilizar para mejorar la actuación futura. Más aún, tal información actuará como un incentivo del rendimiento. De esta forma todo el mundo gana: la persona que ejecuta el trabajo y los responsables, en un sentido más amplio, de esta ejecución. De esto puede concluirse que hay mucho que ganar con una mejora en la ejecución del trabajo, inclusive para el desarrollo personal. El principio de que el desarrollo personal debe ser un aspecto en la aplicación de la ergonomía, requiere mayores habilidades por parte del diseñador y del organizador, pero si se logran aplicar adecuadamente, mejorarán todos los aspectos de la actuación humana antes mencionados.
Con frecuencia, aplicar con éxito la ergonomía sólo consiste en desarrollar la actitud o el punto de vista idóneos. Las personas son, inevitablemente, el factor central de cualquier esfuerzo humano, y por tanto, es inherentemente importante considerar sistemáticamente sus méritos, limitaciones, necesi- dades y aspiraciones.

lunes, 21 de septiembre de 2015

METODOS ESTADISTICOS - Definiciones (I)

Una unidad estadística es el elemento en el que se realizan las obser- vaciones empíricas. Puede ser una persona, una muestra bioló- gica o una materia prima. Normalmente, las unidades estadísticas son elegidas independientemente por el investigador, aunque algunas veces pueden establecerse diseños más complejos. Por ejemplo, en los estudios longitudinales se realiza una serie de determinaciones a lo largo del tiempo en un conjunto de personas. En este tipo de estudios, las unidades estadísticas son un conjunto de determinaciones que no son independientes, sino estructuradas por sus respectivas relaciones con cada persona estudiada. La ausencia de independencia o la correlación entre las unidades estadísticas merece una especial atención en el análisis estadístico.
Una variable es una característica medida en una unidad esta- dística. Debe diferenciarse de una constante, que es una caracte- rística fija. Por ejemplo, en un estudio de poblaciones humanas, la presencia de cabeza y tórax es una constante, mientras que el sexo de un participante del estudio es una variable.

domingo, 20 de septiembre de 2015

METODOS ESTADISTICOS (II)

El primer significado del término estadística se refiere a cual- quier cantidad calculada que resume un conjunto de valores. Los índices o estadísticas descriptivas, como la media aritmética, la mediana o la moda, se utilizan con frecuencia para resumir la información obtenida de una serie de observaciones. Tradicio- nalmente, estos descriptores resumen eran utilizados por los Estados con fines administrativos, razón por la cual se les llamó estadísticas. En epidemiología, las estadísticas más utilizadas se derivan de comparaciones inherentes a la naturaleza de la epidemiología, que se plantea preguntas como: “¿Es mayor el riesgo de enfermedad en una población que en otra?”. Cuando se realiza este tipo de comparaciones, el riesgo relativo es una medida habitual de la intensidad de la asociación entre una característica y la probabilidad de una enfermedad y es el que se aplica con más frecuencia a la investigación etiológica. El riesgo atribuible se utiliza principalmente en los campos de la medicina preventiva y la salud pública y mide también la asociación entre una característica y la aparición de una enfermedad, aunque haciendo hincapié en el beneficio obtenido, en términos del número de casos evitados por una intervención que elimina el factor en cuestión.
El segundo significado del término estadística hace referencia al conjunto de técnicas y a la teoría de la inferencia estadística. Se trata de una forma particular de lógica inductiva que establece las normas para realizar una generalización válida a partir de un determinado conjunto de observaciones empíricas. La generali- zación será válida sólo si se cumplen ciertos requisitos. Esta es la segunda forma en que un uso inadecuado de la estadística puede decepcionarnos: en la epidemiología observacional, es muy difícil estar seguro de que se cumplen los supuestos de las técnicas estadísticas. Por consiguiente, los análisis de la sensibilidad y los estimadores robustos son requisitos esenciales para realizar correctamente cualquier análisis de datos. Las conclu- siones finales deben basarse también en toda la información disponible y no exclusivamente en los resultados de las pruebas estadísticas a las que se someten las hipótesis.

sábado, 19 de septiembre de 2015

METODOS ESTADISTICOS (I)

Existe un intenso debate sobre la función de la estadística en la investigación epidemiológica de las relaciones etiológicas. En la epidemiología, la estadística es, fundamentalmente, un conjunto de métodos para evaluar los datos obtenidos en poblaciones humanas (y también animales). En particular, la estadística es una técnica para la cuantificación y medición de fenómenos inciertos. Todas las investigaciones científicas sobre los aspectos variables y no determinísticos de la realidad pueden beneficiarse de la meto- dología estadística. En la epidemiología, la variabilidad es una característica intrínseca a la unidad de observación: una persona no es una entidad determinística. Aunque los diseños experimen- tales podrían mejorarse para que cumplieran más estrictamente los supuestos de la estadística en lo que se refiere a la variación aleatoria, este enfoque no es demasiado frecuente por razones éticas y prácticas. En su lugar, la epidemiología se centra en la investigación observacional que tiene asociada a ella fuentes alea- torias y otras fuentes de variabilidad.
La teoría estadística se ocupa de la manera de controlar la variabilidad no estructurada en los datos para poder realizar inferencias válidas de observaciones empíricas. Cuando no se puede explicar la conducta de una variable del fenómeno estudiado, la estadística supone que se trata de una variable alea- toria, es decir, desviaciones no sistemáticas de un estado natural promedio (véase una crítica de estos supuestos en Greenland 1990).
La ciencia se basa en evidencias empíricas para demostrar la validez de sus modelos teóricos de episodios naturales. De hecho, los métodos basados en la teoría estadística determinan el grado en que las observaciones del mundo real se ajustan a la idea que los científicos tienen de un fenómeno y que expresan mediante un modelo matemático. Por esta razón, la selección de los métodos estadísticos, basados en las matemáticas, tiene que realizarse con precaución, ya que existen multitud de ejemplos sobre “cómo mentir con las estadísticas”. Así pues, los epidemiólogos deben estar seguros de la validez de las técnicas que utilizan para medir el riesgo de enfermedad. En particular, deben interpretar con mucha precaución los resultados tanto estadísticamente significativos como no significativos.

viernes, 18 de septiembre de 2015

CONSECUENCIAS DEL ERROR DE • MEDIDA ALEATORIO (II)

La clasificación errónea depende, en este ejemplo, del diseño del estudio y de las características de la población, más que de las limitaciones técnicas de la medición de la exposición. El efecto del error en la clasificación es tal que el cociente “real” de 2,0 entre el riesgo acumulado en las personas expuestas y no expuestas se convierte en un cociente “observado” de 1,49 (Tabla 28.8). Esta subestimación del riesgo relativo se produce como consecuencia de la “difuminación” de la relación entre exposición y enfermedad, que ocurre cuando la clasificación errónea de la enfermedad, como en este caso, se distribuye de manera uniforme de acuerdo con la enfermedad o el estado de salud (es decir, la medida de la exposición no se ve influida por el hecho de que la persona sufra la enfermedad de interés).
Por el contrario, cuando la clasificación errónea de la exposi- ción no se distribuye de manera uniforme según el efecto de interés, puede subestimarse o sobrestimarse la asociación de interés. En el ejemplo anterior, podríamos haber introducido un sesgo, y no sólo una difuminación de la relación etiológica, si la clasificación de la exposición dependiera de la enfermedad o del estado de salud de los trabajadores. Esta situación puede produ- cirse, por ejemplo, cuando se recogen muestras biológicas de un grupo de trabajadores expuestos y de un grupo de trabajadores no expuestos para identificar cambios precoces relacionados con la exposición en el trabajo. Puede ocurrir que las muestras de los trabajadores expuestos se analicen con más detenimiento que las muestras de los trabajadores no expuestos. La curiosidad cientí- fica puede hacer que el investigador realice mediciones de otros biomarcadores en las personas expuestas (entre ellos, por ejemplo, aductos de ADN en linfocitos o marcadores urinarios de daños oxidativos en el ADN), porque piense que esas personas son “más interesantes” desde el punto de vista cientí- fico. Esta es una actitud bastante frecuente que, sin embargo, puede introducir un grave sesgo.

jueves, 17 de septiembre de 2015

CONSECUENCIAS DEL ERROR DE • MEDIDA ALEATORIO (I)

Los errores en la medición de la exposición pueden tener dife- rentes consecuencias en lo que se refiere a la relación entre expo- sición y enfermedad, dependiendo de la distribución de los mismos. Si se realiza un estudio epidemiológico ciego (es decir, si las medidas se realizan sin conocer el estado de enfermedad o salud de los participantes del estudio), cabe esperar que el error en la medición se distribuya uniformemente entre los distintos estratos de la enfermedad o el estado de salud.
En la Tabla 28.8 se ofrece un ejemplo. Supongamos que reclutamos una cohorte de personas expuestas a un tóxico para investigar una enfermedad frecuente. La situación de exposición se determina sólo en el momento del reclutamiento (T0),y no en ningún momento posterior durante el seguimiento. Sin embargo, supongamos que durante el año siguiente una serie de personas cambian su situación de exposición: en el momento T1, 250 de las 1.200 personas expuestas en un principio han dejado de estarlo, mientras que 150 de las 750 personas inicialmente no expuestas al tóxico han empezado a estarlo. Por consiguiente, en el momento T1, 1.100 personas están expuestas y 850 no lo están. Como consecuencia, habremos “clasificado errónea- mente” la situación de exposición al basarnos en la medición inicial de la misma en el momento T0. Seguidamente, se realiza el seguimiento de estas personas durante 20 años (en el momento T2) y se evalúa el riesgo acumulado de enfermedad.
(El supuesto que se hace en este ejemplo es que sólo la exposi- ción durante más de un año constituye un riesgo.)

miércoles, 16 de septiembre de 2015

LA INDEMNIZACION POR ACCIDENTES DE TRABAJO EN JAPON - Tipos de prestaciones


El seguro abona las prestaciones siguientes:

• Asistencia médica: comprende, en principio, el tratamiento médico (en casos excepcionales, el reembolso en metálico de los gastos del mismo);
• Subsidio de incapacidad temporal: se abona al asegurado que presenta incapacidad para trabajar y percibir ingresos por causa del tratamiento;
• Pensión de enfermedad: se abona si el paciente no se ha recupe- rado año y medio después del comienzo del tratamiento y el grado de incapacidad se mantiene a un determinado nivel;
• Pensión por minusvalía física: se gradúa en función del grado de minusvalía física que conserve el trabajador;
• Subsidio familiar: se abona al cónyuge, hijos, padres, nietos, abuelos o hermanos que hayan dependido económicamente de los ingresos del trabajador fallecido;
• Subsidio por gastos de entierro;
• Subsidio de asistencia de enfermería: se abona por los gastos de asis- tencia de enfermería, permanente o discontinua, a los pacientes que perciban la pensión por minusvalía física en los grados 1 ó 2 o bien la pensión de enfermedad.

martes, 15 de septiembre de 2015

LA INDEMNIZACION POR ACCIDENTES DE TRABAJO EN JAPON - Sectores y trabajadores amparados


El sistema de seguro de accidentes de trabajo se aplica obligato- riamente a todos los trabajadores de las empresas sometidas a la Ley de normas de trabajo. Se incluyen, pues, tanto los trabaja- dores con contrato indefinido como los temporales, los que trabajan a tiempo completo y los contratados a tiempo parcial, así como los jornaleros, con independencia de la dimensión de la empresa.
Todos los sectores disfrutan de la cobertura del sistema, con la excepción parcial de la agricultura, la silvicultura y la pesca. Las excepciones se limitan a las explotaciones agrarias de propiedad individual que emplean menos de cinco trabajadores, las explo- taciones forestales que no emplean personal fijo y las empresas pesqueras que tienen menos de cinco trabajadores y operan en zonas sin una siniestralidad significativa. Los marineros, los trabajadores de la administración central y los de la administra- ción local cuentan con sus propios sistemas de seguro de accidentes.

lunes, 14 de septiembre de 2015

LA INDEMNIZACION POR ACCIDENTES DE TRABAJO EN JAPON - Riesgos asegurados


El sistema japonés de seguro de accidentes de trabajo es gestio- nado por el Estado a tenor de la Ley de indemnización por acci- dentes de trabajo de 1947. En ella se señala el objetivo de conferir a los trabajadores una protección rápida y eficaz en los supuestos de enfermedad, lesión, incapacidad o muerte sobreve- nidos “por causa del desempeño de sus tareas”. Este último concepto no se define en la normativa de desarrollo de la ley anteriormente citada. Sin embargo, los criterios aplicados por la administración pública son inequívocos, en el sentido de que el sistema se aplica a los casos de incapacidad, lesión o muerte resul- tante del empleo, esto es, “en situaciones de desempeño de las tareas en las que los trabajadores se encuentran sometidos al control de una empresa en las condiciones establecidas en los contratos de trabajo”, y “por causa de accidente u otra circuns- tancia derivada del desempeño de las tareas”. Por consiguiente, el sistema se aplica a todos los casos de lesión, incapacidad o muerte ocurridos durante el trabajo o in itinere. Es asimismo de aplica- ción a los “trastornos y enfermedades sufridos por los trabaja- dores que realizan trabajos cuyos riesgos pueden perjudicar la salud en caso de exposición repentina o prolongada a los mismos”. Entre las enfermedades causadas por el desempeño de las tareas se incluyen tanto las resultantes de lesiones sufridas en el trabajo como las producidas por agentes físicos, químicos o biológicos, o por formas específicas de la prestación laboral, así como las causadas evidentemente por el trabajo.

domingo, 13 de septiembre de 2015

La Ley del seguro nacional no regula la prevención de los accidentes relacionados con el trabajo

. En su artículo 82 se mencionan las lesiones producidas por negligencia del asegurado. En tal caso, no se abona la prestación cuando la incapacidad laboral dura menos de diez días.
El Instituto Nacional del Seguro contribuye a financiar distintas entidades de prevención de accidentes, como el Instituto de Salud y Seguridad en el Trabajo.
El Instituto Nacional del Seguro gestiona un fondo destinado
a financiar diversos aspectos de la prevención de accidentes, como la investigación y el desarrollo de medios de experimentación de aplicación general en campos como la seguridad, la ingeniería, la medicina, la química industrial y la higiene.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Todas las empresas deben cotizar por sus empleados.

Si un traba- jador asegurado trabaja para varias empresas, cada una de éstas debe cotizar independientemente de las otras. Tanto los trabaja- dores autónomos como las personas que no tienen esta condición ni la de trabajadores por cuenta ajena deben pagar sus propias cotizaciones. Las empresas cotizan al Instituto Nacional del Seguro. Hasta el 31 de marzo de 1970, la tarifa media oscilaba entre el 0,5 y el3% y, partir del 1 de abril de 1971, se situó entre el 0,7 y el 4 %. A partir del 1 de octubre de 1981, la tarifa mínima se fijó en el 0,7 %, y la máxima en el 2,4 %. A partir de 1 de julio de 1986, la tarifa normal (0,7 %) se determina sin tomar en consideración el grado de riesgo presente en los diversos sectores, como se venía haciendo hasta 1986. Las tarifas se redu- jeron con efectos desde el 1 de abril de 1987 por causa de los bajos costes de mano de obra.
La cotización mensual de los trabajadores consiste en un porcentaje de sus ingresos mensuales; para las demás personas, el porcentaje se aplica a sus ingresos trimestrales.
Las cotizaciones se ajustan a los ingresos máximos y mínimos de los asegurados. A los efectos de su cálculo, cotización, los ingresos máximos se fijan en el cuádruplo del salario medio respecto de los trabajadores y de los demás asegurados.
En la Ley del seguro nacional se estipulan algunas exenciones al pago de las cotizaciones, como la que se aplica a los trabaja- dores que perciben el subsidio por enfermedad durante el período de percepción.

viernes, 11 de septiembre de 2015

La Carta comunitaria de los derechos sociales fundamentales de los trabajadores: Protección social.

Los trabajadores, incluidos los desempleados, tienen derecho a una protección social adecuada y a las presta- ciones de la seguridad social.

jueves, 10 de septiembre de 2015

La Carta comunitaria de los derechos sociales fundamentales de los trabajadores: Mejora de las condiciones de vida y de trabajo.

Es preciso mejorar las condiciones de trabajo, particularmente por lo que respecta a la limitación de las horas de trabajo, con especial atención a los trabajadores eventuales, a los contratados a tiempo parcial, etcétera.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

La Carta comunitaria de los derechos sociales fundamentales de los trabajadores

En respuesta a este reto, la Comisión elaboró en 1987 un amplio paquete de medidas, que fueron adoptadas por el Consejo el año siguiente. En este programa figuraban diversas medidas de salud
y seguridad, agrupadas en los apartados de seguridad y ergo- nomía, salud e higiene, información y formación, iniciativas diri- gidas a la pequeña y mediana empresa, y diálogo social. Esta serie de medidas se desarrollaron en la Carta comunitaria de los derechos sociales fundamentales de los trabajadores, aprobada en Estrasburgo en diciembre de 1989 por once de los doce Estados miembros (con la abstención del Reino Unido).
En la Carta Social, adoptada en diciembre de 1989, figuran doce categorías de “derechos sociales fundamentales”, varios de los cuales revisten especial importancia en este contexto:

martes, 8 de septiembre de 2015

RECURSOS INSTITUCIONALES ESTRUCTURALES Y JURIDICOS - Política (II)

Por último, se postula la conveniencia de una armonización de ámbito supranacional de las medidas de protección contra determinados riesgos, como los derivados de potentes explo- siones, que basándose en el gran volumen de recursos (argu- mento que recuerda al primeramente mencionado antes), y, en parte, a que toda divergencia en el contenido y aplicación de esta normativa distorsionaría la competencia y repercutiría en los precios de los productos. Esta campaña se dirigió a la tota- lidad de la población trabajadora de la Comunidad, en especial
a los sectores de alto riesgoya la pequeña y mediana empresa. Gran parte del impulso recibido por este programa provino de la campaña patrocinada por la Comisión, en colaboración con los doce Estados miembros por entonces de la Comunidad, en el marco del Año Europeo de la Salud y Seguridad, que se inició el 1 de marzo de 1992.
En todos los tratados fundacionales se han sentado las bases de una nueva legislación de salud y seguridad. Por ejemplo, en el Tratado de la Comunidad Económica Europea existen dos artí- culos (el 117 y el 118), dedicados, al menos, en parte, a promover la salud y seguridad.

lunes, 7 de septiembre de 2015

RECURSOS INSTITUCIONALES ESTRUCTURALES Y JURIDICOS - Política (I)


A mediados del decenio de 1980, las Comunidades Europeas adoptaron la decisión de impulsar decididamente el proceso de armonización de la normativa de salud y seguridad. De las razones aducidas para explicar la creciente importancia de esta actividad, hay cuatro que destacan especialmente.
En primer lugar, se afirma que la armonización de la norma- tiva de salud y seguridad contribuye a la integración económica, dado que las mercancías no pueden circular libremente dentro del territorio comunitario si los precios de productos similares difieren entre los Estados miembros por causa de los costes variables de salud y seguridad impuestos a las empresas. En segundo lugar, 10 millones de personas sufren todos los años

accidentes de trabajo de los que fallecen unas 8.000 personas al año (de una población activa que en 1994 ascendía a 138 millones de personas). Esta sombría estadística se salda todos los años con una factura anual de 26.000 millones de ecus abonados en indemnización por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Solo en el Reino Unido, según el Report Enforcing Health and Safety in the Workplace, editado por el National Audit Office, se estima que el coste anual de los accidentes para las empresas y contribuyentes asciende a 10.000 millones de libras. Se aduce que la reducción de los costes humanos, sociales y económicos de los accidentes y enfermedades profesionales que afectan a esta fuerza de trabajo, no sólo produciría un enorme ahorro de recursos financieros, sino que, además, contribuiría sustancialmente a mejorar la calidad de la vida de los ciuda- danos del conjunto de la Unión. En tercer lugar, se afirma que la implantación de unos métodos de trabajo más eficientes contri- buiría a mejorar la productividad, a reducir los costes de explo- tación y a mejorar las relaciones laborales.

viernes, 14 de agosto de 2015

PROTECTORES DE OJOS Y CARA (II)

Los dos problemas básicos que plantea el uso de protectores de los ojos y la cara son: (1) cómo proporcionar una protección eficaz que resulte aceptable durante muchas horas de trabajo sin resultar excesivamente incómoda, y (2) la impopularidad de este tipo de protectores a consecuencia de las limitaciones que imponen a la visión. La visión periférica está limitada por los lados de la montura y el puente de la nariz, que puede alterar la visión binocular; además, el empañado es un inconveniente constante. En climas o entornos de trabajo calurosos, los objetos que tapan la cara llegan a ser intolerables y puede descartarse su uso. A corto plazo, también plantean dificultades las operaciones intermitentes, pues los trabajadores pueden olvidar la protección o mostrarse poco inclinados a usarla. Antes de plantearse la posibilidad de utilizar equipos de protección personal es preciso considerar siempre la mejora del medio ambiente de trabajo. Antes de usar protectores de los ojos y la cara (o al mismo tiempo), hay que proteger las máquinas y herramientas (con protectores interbloqueados), eliminar los gases y el polvo mediante sistemas de ventilación aspirante, apantallar las fuentes de calor o radiaciones y los puntos que puedan lanzar partículas, como las muelas abrasivas y los tornos. Si los ojos y la cara pueden protegerse por medio de pantallas transparentes o con tabiques de tamaño y calidad adecuados, por ejemplo, deben preferirse estas opciones al uso de la protección personal de los ojos.

jueves, 13 de agosto de 2015

PROTECTORES DE OJOS Y CARA (I)

Para proteger los ojos y la cara se utilizan gafas, gafas con montura integral, pantallas faciales y elementos parecidos que impiden la penetración de partículas y cuerpos extraños, compuestos químicos corrosivos, humos, láseres y radiaciones. Con frecuencia es necesario proteger toda la cara frente a las radiaciones o los peligros de naturaleza mecánica, térmica o química. En ocasiones, una pantalla facial protege también los ojos, pero en muchos casos éstos exigen un protector específico, sea independiente o en forma de complemento del protector facial.
Son muchas las actividades profesionales que requieren protección de los ojos y la cara. Entre los peligros cabe citar las partículas volantes, los vapores y sólidos corrosivos, los líquidos o vapores utilizados para pulir, esmerilar, cortar, hacer voladuras, aplastar, galvanizar o realizar otras operaciones químicas, la luz intensa que se emplea en los trabajos con láser y la radiación ultravioleta o infrarroja que emiten los equipos de soldadura y los hornos. Hay numerosos tipos de protectores de los ojos y la cara adecuados para cada clase de peligro. Cuando éste es grave, es preferible proteger la cara completa. En caso necesario se emplean protectores del rostro en forma de capucha o de casco, así como pantallas faciales. La protección específica de los ojos puede lograrse con gafas o gafas con montura integral.

miércoles, 12 de agosto de 2015

PROTECCION PERSONAL - Resumen


El equipo y los dispositivos de protección son elementos esen- ciales de toda estrategia de control del riesgo. Pueden utilizarse eficazmente si se conoce bien el lugar que ocupan en la jerarquía de control. El uso de equipos y dispositivos protectores debe apoyarse en un programa de protección personal que garantice el funcionamiento de la protección en las condiciones de uso previstas y que quienes deben llevarla sepan usarla correctamente en su actividad laboral.

martes, 11 de agosto de 2015

PROTECCION PERSONAL - Mantenimiento y reparación


Para diseñar cualquier programa de protección personal es imprescindible evaluar de forma completa y realista los costes de mantenimiento y reparación del equipo. Los dispositivos protec- tores están sujetos a degradación paulatina de su rendimiento en el uso normal y a fallos completos en condiciones extremas, como las emergencias. Al considerar los costes y las ventajas de utilizar la protección personal como medio de control de riesgos, es muy importante tener en cuenta que los costes de iniciar un programa suponen sólo una parte de los gastos totales de mantenimiento del programa a lo largo del tiempo. Las actividades de manteni- miento, reparación y sustitución del equipo deben considerarse costes fijos de ejecución del programa, pues son esenciales para conservar la eficacia de la protección. Estas consideraciones sobre el programa deben comprender ciertas decisiones básicas, por ejemplo, si deben emplearse dispositivos protectores de un solo uso (de usar y tirar) o reutilizables y, en este segundo caso, cuál es la duración del servicio razonablemente previsible antes de que sea necesario sustituirlos. Estas decisiones pueden ser muy obvias, como ocurre en el caso de los guantes o mascarillas de protección respiratoria de un solo uso; pero en muchas otras ocasiones es preciso evaluar con atención si resulta eficaz reutilizar trajes o guantes protectores contaminados por el uso anterior. La decisión de desechar o reutilizar un dispositivo protector caro debe adop- tarse después de estimar con detenimiento el riesgo de exposición que implicaría para un trabajador la degradación de la protec- ción o la contaminación del propio dispositivo. Los programas de mantenimiento y reparación del equipo deben prever la toma de decisiones de este tipo.

lunes, 10 de agosto de 2015

PROTECCION PERSONAL Formación y educación



Como las características de los dispositivos protectores obligan a modificar el comportamiento humano para aislar al trabajador del medio ambiente de trabajo (en lugar de aislar la fuente del riesgo del medio ambiente), es poco probable que los programas de protección personal den buenos resultados si no abarcan la educación y formación completas del trabajador. Un sistema que controle la exposición en el origen (como un sistema de ventila- ción aspirante local) puede funcionar eficazmente sin intervención directa del trabajador. Por el contrario, la protección personal exige la participación y el compromiso totales de quienes la utilizan y de los directivos que la proporcionan.
Los responsables de la gestión y el funcionamiento del programa de protección personal deben estar formados en la selección del equipo adecuado, la verificación de su correcto ajuste a quienes lo utilizan, la naturaleza de los peligros frente a los cuales el equipo debe ofrecer protección y las consecuencias del mal funcionamiento o el fallo del equipo. También deben saber reparar, mantener y limpiar el equipo, así como identificar los daños y desgastes que se produzcan durante su uso.
Quienes utilizan equipos y dispositivos protectores deben conocer la necesidad de protección, los motivos por los cuales se utiliza en lugar (o además) de otros métodos de control y las ventajas que se derivan de su empleo. Hay que explicar con claridad las consecuencias de la exposición sin protección y la forma en que el usuario puede detectar si el equipo no funciona correctamente. Los usuarios deben recibir formación sobre métodos de inspección, ajuste, uso, mantenimiento y limpieza del equipo protector y deben conocer las limitaciones de dicho equipo, sobre todo en situaciones de emergencia.



domingo, 9 de agosto de 2015

La práctica de la higiene industrial - Evaluación de la exposición (I)


El objetivo de la evaluación de la exposición es determinar la magnitud, frecuencia y duración de la exposición de los trabaja- dores a un agente. Se han elaborado directrices al respecto tanto en el ámbito nacional como internacional; por ejemplo, la norma EN 689, elaborada por el Comité Européen de Normalisation (Comité Europeo de Normalización, CEN 1994).
El procedimiento más habitual para evaluar la exposición a contaminantes atmosféricos consiste en evaluar la exposición a la inhalación, para lo cual es preciso determinar la concentra- ción atmosférica del agente a la que están expuestos los trabaja- dores (o, en el caso de las partículas suspendidas en el aire, la concentración atmosférica de la fracción relevante, p. ej., la “fracción respirable”) y la duración de la exposición. No obstante, cuando existen otras vías distintas a la inhalación que contribuyen significativamente a la absorción de una sustancia química, puede emitirse un juicio erróneo si sólo se evalúa la exposición a la inhalación. En tales casos tiene que evaluarse la exposición total, y una herramienta muy útil para ello es el control biológico.



sábado, 8 de agosto de 2015

La práctica de la higiene industrial - Evaluaciones de higiene industrial


Las evaluaciones de higiene industrial se realizan para valorar la exposición de los trabajadores y para obtener información que permita diseñar o establecer la eficiencia de las medidas de control.
La evaluación de la exposición de los trabajadores a riesgos profesionales, como contaminantes atmosféricos, agentes físicos y agentes biológicos se aborda más adelante en este capítulo. No obstante, aquí se hacen algunas observaciones generales para conocer mejor el campo de la higiene industrial.
Es importante tener en cuenta que la evaluación de riesgos no es un fin en sí misma, sino que debe entenderse como parte de un procedimiento mucho más amplio que comienza en el momento en que se descubre que determinado agente, capaz de producir un daño para la salud, puede estar presente en el medio ambiente de trabajo, y concluye con el control de ese agente para evitar que cause daños. La evaluación de riesgos facilita la prevención de riesgos, pero en ningún caso la sustituye.

viernes, 7 de agosto de 2015

La práctica de la higiene industrial - Identificación de riesgos (II)

La identificación de agentes peligrosos, sus fuentes y las condi- ciones de exposición requiere un conocimiento exhaustivo y un estudio detenido de los procesos y operaciones de trabajo, las materias primas y las sustancias químicas utilizadas o generadas, los productos finales y los posibles subproductos, así como la eventual formación accidental de sustancias químicas, descom- posición de materiales, quema de combustibles o presencia de impurezas. La determinación de la naturaleza y la magnitud potencial de los efectos biológicos que estos agentes pueden causar si se produce una exposición excesiva a ellos exige el acceso a información toxicológica. Las fuentes internacionales de información en este campo son el Programa Internacional de Seguridad de las Sustancias Químicas (IPQS), la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) y el Registro internacional de productos químicos potencialmente tóxicos, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (RIPQPT-PNUMA).
Los agentes que plantean riesgos para la salud en el medio ambiente de trabajo pueden agruparse en las siguientes catego- rías: contaminantes atmosféricos; sustancias químicas no suspen- didas en el aire; agentes físicos, como el calor y el ruido; agentes biológicos; factores ergonómicos, como unas posturas de trabajo
o procedimientos de elevación de pesos inadecuados, y factores de estrés psicosocial.

jueves, 6 de agosto de 2015

La práctica de la higiene industrial - Identificación de riesgos


La identificación de riesgos es una etapa fundamental en la práctica de la higiene industrial, indispensable para una planificación adecuada de la evaluación de riesgos y de las estrategias de control, así como para el establecimiento de prioridades de acción. Un diseño adecuado de las medidas de control requiere, asimismo, la caracterización física de las fuentes contaminantes y de las vías de propagación de los agentes contaminantes.
La identificación de riesgos permite determinar:

• los agentes que pueden estar presentes y en qué circunstancias;
• la naturaleza y la posible magnitud de los efectos nocivos para la salud y el bienestar.

miércoles, 5 de agosto de 2015

La práctica de la higiene industrial (III)

Los aspectos económicos deben analizarse en términos que van más allá de la mera consideración del coste inicial; otras alternativas más caras, que ofrecen una buena protección de la salud y del medio ambiente, pueden resultar más económicas a largo plazo. La protección de la salud de los trabajadores y del medio ambiente debe iniciarse mucho antes de lo que habitual- mente se hace. Los responsables del diseño de nuevos procesos, maquinaria, equipos y lugares de trabajo deberían disponer siempre de información técnica y asesoramiento sobre higiene industrial y ambiental. Por desgracia, muchas veces este tipo de información se consigue demasiado tarde, cuando la única solu- ción posible es costosa y difícil de aplicar con efecto retroactivo o, peor todavía, cuando las consecuencias han sido ya desastrosas.

martes, 4 de agosto de 2015

Objetivos de la ergonomía - Fiabilidad y calidad (II)

La calidad está en relación con la fiabilidad, pero es muy difícil, si no imposible, de medir. Tradicionalmente, en los sistemas de producción en cadena y por lotes, la calidad se controlaba inspeccionando el producto terminado, pero en la actualidad se combinan la producción y el mantenimiento de la calidad. Así, cada operador tiene una responsabilidad paralela, como inspector. Esto suele resultar más efectivo, pero puede significar el abandono de la política de incentivos basada simple- mente en las tasas de producción. En términos ergonómicos, lo normal es tratar al operador como una persona responsable y no como un robot programado para una actividad repetitiva.

lunes, 3 de agosto de 2015

Objetivos de la ergonomía - Fiabilidad y calidad (I)


Como se indicó anteriormente, en los sistemas de alta tecnología (por ejemplo, transporte aéreo de pasajeros, refinerías de crudo o plantas de generación de energía), la medida clave es la fiabilidad, más que la productividad. Los controladores de dichos sistemas vigilan el rendimiento y contribuyen a la productividad y a la seguridad haciendo los ajustes precisos para garantizar que las máquinas automáticas están conectadas y funcionan dentro de sus límites. Todos estos sistemas se encuentran en un estado de máxima seguridad cuando están inactivos, o cuando funcionan dentro de las condiciones de funcionamiento proyectadas; son más peligrosos cuando se mueven entre estados de equilibrio, por ejemplo, durante el despegue de un avión o cuando se está dete- niendo un sistema de proceso. Una alta fiabilidad es una caracte- rística clave no sólo por motivos de seguridad, sino también porque una interrupción o parada no planificada resulta extre- madamente costosa. La fiabilidad es fácil de medir después de obtenido el resultado, pero es muy difícil de predecir, a menos que se haga por referencia a resultados anteriores de sistemas similares. Cuando algo va mal, el error humano es invariable- mente una causa que contribuye, pero no siempre significa que se trate de un error del controlador. Los errores humanos pueden originarse en la fase de diseño y durante la puesta en marcha y el mantenimiento. Actualmente se acepta que estos sistemas de alta tecnología, tan complejos, requieren un estudio ergonómico considerable y continuo desde el diseño hasta la valoración de cualquiera de los fallos que puedan producirse.

domingo, 2 de agosto de 2015

Objetivos de la ergonomía - Productividad y eficacia (II)

La eficacia es la medida más global, pero también la más difícil de determinar. Por lo general, debe definirse específica- mente para cada situación particular, y en la valoración de los resultados de cualquier estudio deberá comprobarse que la defi- nición es relevante y válida para las conclusiones obtenidas. Por ejemplo, ¿montar en bicicleta, es más eficaz que andar? Montar en bicicleta es más productivo en términos de la distancia que es posible recorrer en un tiempo determinado, y más eficaz en términos de la energía consumida por unidad de distancia o, si se trata de un ejercicio realizado dentro de casa, porque la bici- cleta es más sencilla y económica que otro tipo de aparatos. Por otra parte, la finalidad del ejercicio podría ser el consumo de energía por motivos de salud, o la subida de una montaña en un terreno difícil; en estas circunstancias, caminar será más eficaz. Así, la medida de la eficacia sólo tiene sentido en un contexto bien definido.

sábado, 1 de agosto de 2015

Objetivos de la ergonomía - Productividad y eficacia (I)


La productividad suele definirse en términos de producción por unidad de tiempo, mientras que la eficacia incorpora otras varia- bles, en particular la relación resultado-inversión. La eficacia incorpora el coste de lo que se ha hecho en relación con los logros, y en términos humanos, esto implica la consideración de los costes para el operador humano.
En la industria, la productividad es relativamente fácil de medir: la cantidad producida puede contarse y el tiempo inver- tido en producir es fácil de determinar. Los datos sobre producti- vidad suelen utilizarse en comparaciones del tipo antes/después de la modificación de métodos, situaciones o condiciones de trabajo. Esto implica asumir una serie de suposiciones, como la equivalencia entre el esfuerzo y otros costes, porque se basa en el principio de que el operador humano rendirá tanto como lo permitan las circunstancias. Si la productividad aumenta, esto significa que las circunstancias son mejores. Hay muchas razones para recomendar este sencillo enfoque, a condición de que se utilice teniendo en cuenta los posibles factores de confusión que pueden enmascarar lo que está ocurriendo realmente. La mejor garantía de ello es intentar asegurarse de que nada ha cambiado entre la situación anterior y la posterior, con excep- ción de los aspectos que se están estudiando.

viernes, 31 de julio de 2015

Objetivos de la ergonomía - Salud y seguridad



No cabe duda de que existen objetivos relacionados con la salud y la seguridad, pero la dificultad surge del hecho de que ninguno de estos conceptos se puede medir directamente: sus logros se valoran por su ausencia más que por su presencia. Los datos en cuestión siempre están relacionados con aspectos derivados de la salud y la seguridad.
En el caso de la salud, la mayor parte de las evidencias se basan en estudios a largo plazo, en poblaciones y no en casos individuales. Por lo tanto, es necesario mantener registros detallados durante largos períodos de tiempo para poder adoptar un enfoque epidemiológico a través del cual puedan identificarse y cuantificarse los factores de riesgo. Por ejemplo, ¿cuál debería ser el máximo de horas al día o al año que debe permanecer un trabajador en un puesto con un ordenador? Dependerá del diseño del puesto, del tipo de trabajo y del tipo de persona (edad, capacidad visual, habilidades, etc.). Los efectos sobre la salud pueden ser muy diversos, desde problemas en las muñecas hasta fatiga mental, por ello es necesario realizar estudios globales que cubran poblaciones amplias y estudiar, al mismo tiempo, las diferencias entre unas poblaciones y otras.
La seguridad es más directamente medible en sentido nega- tivo, en términos de tipos y frecuencias de los accidentes y lesiones. Resulta complicado definir los distintos tipos de acci- dentes e identificar los múltiples factores causales y, con frecuencia, no hay una buena correlación entre el tipo de acci- dente y el grado de daño producido, de ninguno a fatal.
Sin embargo, durante los últimos cincuenta años se ha acumulado una gran cantidad de datos relacionados con la salud y la seguridad, y se han descubierto consecuencias que pueden ser relacionadas con teorías, leyes y normas y con principios operativos en determinados tipos de situaciones.


jueves, 30 de julio de 2015

ASPECTOS RELACIONADOS CON LA VALIDEZ DEL DISEÑO DEL ESTUDIO - Conclusión

La posibilidad de introducir sesgos en la investigación epidemio- lógica se conoce desde hace mucho tiempo. Los sesgos no consti- tuían un motivo de gran preocupación cuando se estudiaban asociaciones estrechas (como el tabaco y el cáncer de pulmón), ya que una cierta inexactitud no causaba un problema demasiado grave. Sin embargo, ahora que ha llegado el momento de evaluar factores de riesgo más débiles, la necesidad de mejorar las herra- mientas adquiere una importancia crucial. Esto supone la nece- sidad de unos diseños excelentes y la posibilidad de combinar las ventajas de los diseños tradicionales, como los estudios de casos y controles o de cohortes, con enfoques más innovadores, como los estudios de casos y controles anidados en una cohorte. Asimismo, el uso de biomarcadores puede proporcionar los medios para obtener evaluaciones más exactas de las exposiciones en el pasado y en el presente, así como en los primeros estadíos de la enfermedad.

miércoles, 29 de julio de 2015

Estrategias para un estudio válido - Confusión


La confusión es el único sesgo que puede controlarse en la etapa del diseño del estudio o, siempre que se disponga de información adecuada, en la etapa del análisis. Si, por ejemplo, la edad se considera un posible factor de confusión de la asociación que interesa porque está asociada al riesgo de enfermedad (p. ej., el cáncer es más frecuente en personas de edad avanzada) y también a la exposición (las condiciones de la exposición varían con la edad o con factores relacionados con la edad, como cualifi- cación, puesto de trabajo y duración del empleo) existen varias soluciones. La más sencilla consiste en limitar el estudio a un rango de edades específico (por ejemplo, reclutar sólo a hombres caucasianos de 40 a 50 años). Con este tipo de estudios se simpli- fica el análisis, aunque tienen también la desventaja de limitar la aplicación de los resultados a un único grupo de edad o étnico. Otra solución es el emparejamiento por edades, que consiste en seleccionar para cada caso un referente de la misma edad. La idea del emparejamiento resulta atractiva, aunque puede ser difícil de poner en práctica cuando aumenta el número de factores de emparejamiento. Por otra parte, una vez que los casos y controles se emparejan en función de un factor, se hace imposible evaluar el efecto de dicho factor en la aparición de la enfer- medad. La última solución consiste en disponer de información suficiente sobre los posibles factores de confusión en la base de datos del estudio para comprobar su efecto durante la etapa del análisis. Esto puede hacerse mediante un análisis estratificado sencillo o utilizando herramientas más complejas como el análisis multivariante. Sin embargo, debe recordarse que el análisis nunca podrá compensar un estudio mal diseñado o mal realizado.

martes, 28 de julio de 2015

Estrategias para un estudio válido - Información (II)

En los estudios de casos y controles, existen otras formas de evitar los sesgos. Ni los encuestadores, ni el personal del estudio, ni los participantes, deben conocer la hipótesis exacta del estudio. Si no saben qué asociación se está estudiando, la proba- bilidad de que intenten dar la respuesta esperada será menor. No obstante, mantener la ignorancia del personal del estudio sobre la hipótesis de la investigación es con frecuencia bastante difícil. El encuestador casi siempre sabe cuáles son las exposi- ciones de mayor interés, así como quién es un caso y quién es un control. Por consiguiente, tenemos que confiar en su honestidad y en sus conocimientos en metodología de investigación básica que debe haber adquirido como parte de su formación profe- sional; la objetividad es, en todos los pasos, el pilar de la ciencia. Mantener la ignorancia de los participantes del estudio sobre el objeto exacto de la investigación resulta más sencillo. En general, unas explicaciones básicas y claras sobre la necesidad de recoger datos para ampliar los conocimientos sobre la salud y la enfermedad serán suficientes y satisfarán los requisitos del comité de ética.

lunes, 27 de julio de 2015

Estrategias para un estudio válido - Información (I)


En los estudios de seguimiento prospectivo, los medios utilizados para evaluar la situación de morbilidad o mortalidad deben ser idénticos para los participantes expuestos y no expuestos. En particular, no deben utilizarse distintas fuentes de información, como sería el caso de consultar un registro centralizado de morta- lidad sólo para los participantes no expuestos y utilizar los datos obtenidos de la vigilancia activa intensiva de los participantes expuestos. Igualmente, la causa de mortalidad debe obtenerse de forma estrictamente comparable en los dos grupos. Esto significa que si se utiliza un sistema para conseguir acceso a documentos oficiales sobre la población no expuesta, que suele ser la población general, no se debe nunca pensar en obtener información más precisa a través de historias médicas o encuestas de los propios participantes o sus familias en el subgrupo de los expuestos.

En los estudios retrospectivos de cohortes, se debe intentar determinar la medida en que la población del estudio se compara con la población de interés. Debemos ser conscientes de las posibles pérdidas diferenciales en los grupos expuestos y no expuestos cuando se utilizan distintas fuentes de información sobre la composición de la población. Por ejemplo, puede que sea útil comparar las listas de nóminas con las listas de miembros de un sindicato u otras listas profesionales. Todas las discrepan- cias deben conciliarse y el protocolo adoptado para el estudio debe seguirse de cerca.



domingo, 26 de julio de 2015

Estrategias para un estudio válido - Selección (II)

Los investigadores deben tener el mismo cuidado con la información que facilitan a los participantes. Deben realizar una descripción general y neutral del objetivo del estudio, pero que al mismo tiempo resulte convincente y persuasiva. Es importante que los participantes comprendan todos los aspectos relacionados con la confidencialidad de la información y el interés del estudio para la salud pública, evitando al mismo tiempo la jerga médica. En la mayoría de los casos, no se considera adecuado recurrir a incentivos económicos o de otra índole, aunque deben cubrirse todos los gastos que puedan tener los participantes. Por último, aunque no menos importante, la población general debe tener conocimientos científicos suficientes para comprender la importancia de la investigación. Cuando el estudio exija rellenar algún cuestionario u obtener muestras biológicas para su conser- vación o análisis, los investigadores tendrán que explicar a todos los participantes los beneficios y los riesgos de su participación en el estudio. Nunca se debe recurrir a la coacción para obtener un consentimiento informado. Cuando los estudios se basan exclusivamente en registros, los investigadores deben conseguir la aprobación previa de los organismos responsables de garan- tizar la confidencialidad de dichos registros. En tales casos, normalmente se evita solicitar el consentimiento informado a todos y cada uno de los participantes, siendo suficiente con la aprobación del sindicato o de las autoridades competentes. Las investigaciones epidemiológicas no constituyen una amenaza para la vida privada de las personas, sino una ayuda potencial para mejorar la salud de la población. Antes de realizar un estudio, éste tendrá que ser aprobado por un consejo de revisión institucional (o un comité de ética), para lo cual deberá ajustarse a casi todo lo que se ha comentado en los apartados precedentes.

sábado, 25 de julio de 2015

Principios informadores de la indemnización - Método de actualización de las prestaciones


Las prestaciones por lesiones profesionales se reajustan a partir del 91ª día en función del incremento experimentado por el salario medio el día 1 de enero siguiente a la fecha de pago y, durante el año, en función del incremento de los salarios debido a la inflación.
El subsidio por enfermedad (182 días) tributa en origen. Las prestaciones invalidez y de larga duración se actualizan en función del incremento de los precios al consumo y de la evolu- ción experimentada por el salario medio respecto al vigente el 1 de enero. Ninguna de ellas está sujeta a tributación.
Cuando el asegurado cumple la edad de jubilación (65 años para los varones y 60 para las mujeres), puede optar entre uno u otro tipo de prestaciones.

viernes, 24 de julio de 2015

Principios informadores de la indemnización

El objetivo básico de la normativa es garantizar a los afectados la percepción de las prestaciones previstas en la ley, independiente- mente de que su empresa haya cotizado o no al Instituto.
El Consejo de Administración del Seguro Nacional ha facul- tado al Director de Reclamaciones del Instituto para decidir si una lesión o enfermedad relacionada con el trabajo es o no indemnizable. Si el reclamante no está conforme con la decisión, puede recurrir ante los tribunales de trabajo, cuyas sentencias son apelables, a su vez, ante el Tribunal Nacional de Apelaciones Laborales.
El Instituto Nacional del Seguro presta asistencia letrada gratuita a los trabajadores que recurran a los tribunales de la jurisdicción laboral sobre la base de un informe pericial.

jueves, 23 de julio de 2015

Descripción del sistema - Tipos de cobertura


Se confía al Instituto Nacional de Seguros la gestión del seguro de indemnización por accidentes de trabajo, que prevé el pago de prestaciones en metálico y en especie a los afectados. La cotiza- ción por parte de las empresas al fondo correspondiente les exime de toda responsabilidad extracontractual; sin embargo, pueden ser declaradas responsables en caso de negligencia. De las presta- ciones reconocidas se deducen las abonadas por el Seguro Nacional.
Además de los accidentes de trabajo, la cobertura del Instituto se extiende a las enfermedades profesionales, que se relacionan en el segundo anexo a los artículos 44 y 45 del Reglamento correspondiente. En dicha lista, casi exhaustiva, figuran 49 tipos de patologías relacionadas con el trabajo. El sistema de cobertura es de carácter mixto: además de las enfermedades profesio- nales incluidas en la lista, pueden ser objeto de indemnización, en determinadas condiciones, otras enfermedades de etiología profesional.
De acuerdo con la Ley del seguro nacional, se considera “enfermedad profesional” cualquiera que se defina como tal en el artículo 85 de la misma y que se contraiga como consecuencia del trabajo realizado por cuenta ajena o en el caso de los traba- jadores autónomos, del ejercicio de la profesión.

miércoles, 22 de julio de 2015

Descripción del sistema - Historia (III)

A lo largo de los años ha sufrido numerosas modificaciones. Las más importantes en lo que respecta al régimen de indemni- zación por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales han sido las siguientes:

• Inclusión de los trabajadores autónomos en el sistema de seguro (1957);
• Ampliación del concepto de “accidente de trabajo” a los ocurridos in itinere.

martes, 21 de julio de 2015

Descripción del sistema - Historia (II)

Ambas disposiciones estuvieron en vigor hasta el 1 de abril de 1954, en que el Knesset aprobó la Ley del seguro nacional, por la que se confiaba al Instituto Nacional de Seguros el desempeño de las funciones establecidas. Fue esta la primera ley de seguridad social en prever una extensa gama de prestaciones estable- cidas por el Instituto o por imperativo legal, prácticamente inexistentes hasta entonces.

En la ley se establecen los principales ramos del seguro:
• Seguro de vejez y en favor de sobrevivientes;
• Seguro de lesiones profesionales;
• Seguro de maternidad.

lunes, 20 de julio de 2015

Dictámenes y recomendaciones

Aunque los dictámenes y recomendaciones carecen de fuerza vinculante, son el reflejo de unos determinados criterios políticos.

domingo, 19 de julio de 2015

Directivas y decisiones

Se establece que “las directivas serán vinculantes, por lo que respecta al objeto perseguido, para todos los Estados miembros a los que se dirige, si bien la elección de los métodos y modalidades será facultad discrecional de las autoridades nacionales”. Las directivas son instrucciones que se cursan a los Estados miembros de que promulguen leyes orientadas al logro de un objetivo. En la práctica, las directivas se utilizan principalmente para armonizar o aproximar las legislaciones nacionales, de conformidad con el artículo 100. Esto hace que sean los medios más adecuados y utilizados en materia de salud y seguridad en el trabajo. Por lo que respecta a las decisiones, se establece que “serán vinculantes en su totalidad para los destinatarios de las mismas”.

sábado, 18 de julio de 2015

Reglamentos

Se establece que “los reglamentos serán de aplicación general. Serán vinculantes en su totalidad y directamente aplicables en todos los Estados miembros”. Los reglamentos son directamente ejecutorios en los Estados miembros, sin necesidad de desarro- llarlos en el ordenamiento interno. De hecho, los órganos legislativos no tienen competencias al respecto. Los escasos reglamentos promulgados en el campo de la salud y seguridad en el trabajo son de naturaleza administrativa.

viernes, 17 de julio de 2015

Instrumentos jurídicos

El legislador comunitario apoya su labor en cuatro grandes instrumentos. En el artículo 189, modificado, del Tratado de la CEE se establece que “para la realización de sus tareas de confor- midad con las disposiciones del presente Tratado, el Parlamento Europeo, en coordinación con el Consejo y la Comisión, promul- gará reglamentos y adoptará directivas, tomará decisiones, formulará recomendaciones o emitirá dictámenes”.

jueves, 16 de julio de 2015

El Comité Económico y Social

El Comité Económico y Social es un órgano consultivo que tiene como objetivo prestar asesoramiento en diversas materias de orden social y laboral, incluida la salud y seguridad en el trabajo. Los miembros del Comité representan tres grupos: las organiza- ciones empresariales, la de trabajadores, y un grupo indepen- diente, que comprende un amplio espectro de intereses profesionales, económicos y agrarios, además del movimiento de cooperativistas y de las organizaciones de consumidores.

viernes, 3 de julio de 2015

PROTECCION PERSONAL Ajuste

Todos los dispositivos de protección deben ajustarse correcta- mente para que proporcionen el grado de protección para el cual se han diseñado. Además de influir en su rendimiento, el ajuste constituye un factor importante para la aceptación del equipo y la motivación de las personas que lo utilizan. Es poco probable que se utilicen de la manera prevista los instrumentos de protec- ción mal ajustados o incómodos. En el peor de los casos, los dispositivos mal ajustados, como la ropa o los guantes, pueden constituir un peligro cuando se trabaja entre máquinas. Los fabricantes de equipos y dispositivos protectores ofrecen un gama de tallas y diseños, y los trabajadores deben disponer de los protec- tores adecuados para desempeñar las funciones previstas.
En el caso de los protectores respiratorios, hay normas especí- ficas como las publicadas por la Administración para la Salud y la Seguridad en el Trabajo de Estados Unidos. El principio del ajuste adecuado se aplica a todos los equipos y dispositivos protectores, con independencia de que lo exija o no una norma determinada.

jueves, 2 de julio de 2015

PROTECCION PERSONAL Selección


La etapa de selección está determinada en parte por la informa- ción obtenida en la evaluación del riesgo, combinada con los datos sobre el rendimiento de la medida de protección que se prevé utilizar y el grado de exposición que seguirá habiendo una vez aplicada la medida de protección personal. Además de estos factores basados en el rendimiento, hay directrices y normas prácticas de selección de equipos, en particular de aparatos de protección respiratoria. Los criterios de selección de los aparatos de protección respiratoria se han formalizado en publicaciones como Respirator Decision Logic, del Instituto Nacional para la Salud
y la Seguridad en el Trabajo (National Institute for Occupational Safety and Health, NIOSH) de Estados Unidos. El mismo tipo de lógica puede aplicarse a la selección de otros tipos de equipos y dispositivos protectores en función de la naturaleza y la magnitud del peligro, el grado de protección proporcionado y la cantidad o concentración del agente peligroso que seguirá existiendo y que se considerará aceptable mientras se utilicen los dispositivos de protección. Al elegir dispositivos y equipos de protección es importante tener en cuenta que su objetivo no es reducir el riesgo
y la exposición a cero. Los fabricantes de equipos de protección respiratoria, protectores auditivos y otros dispositivos similares facilitan datos sobre el rendimiento de su equipo, entre ellos los factores de protección y atenuación. Combinando tres datos esen- ciales —naturaleza y magnitud del riesgo, grado de protección proporcionado y nivel admisible de exposición y riesgo mientras se usa el equipo— se pueden seleccionar equipos y dispositivos para proteger debidamente a los trabajadores.

miércoles, 1 de julio de 2015

Evaluación del peligro

Para que la protección personal constituya una respuesta eficaz a un problema de riesgo profesional, es preciso conocer plenamente la naturaleza del propio riesgo y su relación con el medio ambiente de trabajo en su conjunto. Aunque esto parece tan obvio que apenas debería ser necesario mencionarlo, la sencillez aparente de muchos instrumentos protectores induce a prescindir de este paso de evaluación. Las consecuencias de proporcionar dispositivos y equipos protectores inadecuados para los riesgos y el medio ambiente global de trabajo van desde la resistencia o la negativa a llevar un equipo que resulta inapropiado hasta la merma del rendimiento laboral y el riesgo de lesión e incluso muerte del trabajador. Para lograr un equilibrio adecuado entre riesgo y medida de protección, es preciso conocer la composición y magnitud (concentración) de los peligros (incluidos los agentes químicos, físicos y biológicos), el tiempo durante el cual debe el dispositivo ejercer un nivel determinado de protección y la natu- raleza de la actividad física que puede realizarse mientras se usa el equipo. Esta evaluación preliminar del peligro constituye una etapa de diagnóstico esencial que debe realizarse antes de elegir la protección adecuada.

martes, 30 de junio de 2015

Elementos de un programa de protección personal

La sencillez aparente de ciertos equipos de protección personal puede llevar a subestimar el esfuerzo y los gastos necesarios para utilizarlo de manera eficaz. Aunque algunos instrumentos, como los guantes o el calzado protector, son relativamente simples, los equipos de protección respiratoria y otros aparatos pueden ser muy complejos. Los factores que dificultan la protección personal eficaz están intrínsecamente vinculados con todo método que se basa en la modificación del comportamiento humano para reducir el riesgo y no en la incorporación de la protección en el origen del riesgo. Con independencia del tipo concreto de equipo protector, todo programa de protección personal debe comprender unos elementos determinados.

lunes, 29 de junio de 2015

ASPECTOS GENERALES Y PRINCIPIOS DE LA PROTECCION PERSONAL

La cuestión de la protección personal debe considerarse en el contexto de los métodos de control para la prevención de las lesiones y enfermedades profesionales. Este artículo contiene una exposición técnica pormenorizada de los tipos de protección personal disponibles, los riesgos para los que puede estar indicado su uso y los criterios de selección del equipo de protección apro- piado. En los casos en que procede, se resumen las homologa- ciones, certificados y normas que se aplican a los dispositivos y equipos de protección. Al manejar esta información, es esencial tener siempre presente que la protección personal debe considerarse un último recurso de reducción del peligro en el lugar de trabajo. En la jerarquía de métodos que pueden utilizarse para controlar los peligros en el lugar de trabajo, la protección personal no es un método de primera elección. De hecho, debe utilizarse sólo cuando los posibles controles técnicos o de ingeniería que reducen el peligro (mediante métodos como el aislamiento, el cierre, la ventilación, la sustitución u otros cambios de proceso) y los controles administrativos (como reducir el tiempo de trabajo con peligro de exposición) ya se han aplicado en la máxima extensión viable. (Véase “Prevención y control de riesgos mediante la intervención”.) Sin embargo, hay casos en que la protección personal es necesaria, a corto o a largo plazo, para reducir el riesgo de enfermedad y lesión profesional. En tales casos, el equipo y los dispositivos de protección personal deben utilizarse como parte de un programa global que abarque la evaluación completa de los peligros, la selección y adecuación correctas del equipo, la formación y la educación de las personas que han de utilizarlo, las operaciones de mantenimiento y reparación necesarias para mantenerlo en buen estado de servicio y el compromiso conjunto de directivos y trabajadores con el buen resultado del programa de protección.

domingo, 28 de junio de 2015

La práctica de la higiene industrial (II)

El enfoque ideal de la prevención de riesgos es “una actuación preventiva anticipada e integrada”, que incluya:

• evaluación de los efectos sobre la salud de los trabajadores y del impacto ambiental, antes de diseñar e instalar, en su caso, un nuevo lugar de trabajo;
• selección de la tecnología más segura, menos peligrosa y menos contaminante (“producción más limpia”);
• emplazamiento adecuado desde el punto de vista ambiental;
• diseño adecuado, con una distribución y una tecnología de control apropiadas, que prevea un manejo y una evacuación seguros de los residuos y desechos resultantes;
• elaboración de directrices y normas para la formación del personal sobre el correcto funcionamiento de los procesos, métodos seguros de trabajo, mantenimiento y procedimientos de emergencia.

La importancia de anticipar y prevenir todo tipo de contami- nación ambiental es decisiva. Por fortuna, existe una creciente tendencia a considerar las nuevas tecnologías desde el punto de vista de los posibles impactos negativos y su prevención, desde el diseño y la instalación del proceso hasta el tratamiento de los residuos y desechos resultantes, aplicando un enfoque integral. Algunas catástrofes ambientales que se han producido tanto en países desarrollados como en países en desarrollo podrían haberse evitado mediante la aplicación de estrategias de control
y procedimientos de emergencia adecuados en el lugar de trabajo.

sábado, 27 de junio de 2015

La práctica de la higiene industrial (I)

Las etapas clásicas de la práctica de la higiene industrial son las siguientes:

• identificación de posibles peligros para la salud en el medio ambiente de trabajo;
• evaluación de los peligros, un proceso que permite valorar la exposición y extraer conclusiones sobre el nivel de riesgo para la salud humana;
• prevención y control de riesgos, un proceso que consiste en desarrollar e implantar estrategias para eliminar o reducir a niveles aceptables la presencia de agentes y factores nocivos en el lugar de trabajo, teniendo también en cuenta la protección del medio ambiente.

viernes, 26 de junio de 2015

Certificación

Además de una definición aceptada de la higiene industrial y de la función que desempeña el higienista industrial, es preciso esta- blecer sistemas de certificación para garantizar unos niveles aceptables de competencia y práctica en el campo de la higiene industrial. La certificación se refiere a un sistema formal basado en los procedimientos necesarios para adquirir y mantener los conocimientos, las destrezas y la competencia de los profesionales
(Burdorf 1995).
La AIHI ha promovido un estudio sobre los sistemas nacionales de certificación que existen en la actualidad (Burdorf 1995), junto con la formulación de recomendaciones para promover la cooperación internacional con el fin de garantizar la calidad de los higienistas industriales profesionales. Entre estas recomendaciones figuran las siguientes:
• “armonización de los niveles de competencia y práctica de los profesionales de la higiene industrial”;
• “creación de un organismo internacional formado por profe- sionales de la higiene industrial para analizar la calidad de los actuales sistemas de certificación”.

Otras propuestas de este informe hacen referencia a aspectos como la “reciprocidad” y la “aceptación mutua de las designa- ciones nacionales, con objeto de conseguir un sistema universal con una designación aceptada a escala internacional”.

jueves, 25 de junio de 2015

Asociación Inter nacional para la Higiene Industrial (AIHI)

La AIHI se creó formalmente en una reunión celebrada en Montreal el 2 de junio de 1987. En la actualidad, la AIHI cuenta con la participación de 19 asociaciones nacionales de higiene industrial y más de diecinueve mil miembros de diecisiete países.
El principal objetivo de la AIHI es promover y desarrollar la higiene industrial en todo el mundo para que alcance un elevado nivel de competencia profesional, a través de medios como el intercambio de información entre organizaciones e individuos, el desarrollo de los recursos humanos y la promoción de un alto nivel de práctica ética. Las actividades de la AIHI incluyen reuniones científicas y la publicación de un boletín. Los miembros de las asociaciones nacionales afiliadas son automática- mente miembros de la AIHI; también pueden afiliarse como miembros individuales, si residen en países en los que todavía no se ha implantado una asociación nacional.

miércoles, 24 de junio de 2015

martes, 23 de junio de 2015

Objetivos de la ergonomía

Es evidente que las ventajas de la ergonomía pueden reflejarse de muchas formas distintas: en la productividad y en la calidad, en la seguridad y la salud, en la fiabilidad, en la satisfacción con el trabajo y en el desarrollo personal.
Este amplio campo de acción se debe a que el objetivo básico de la ergonomía es conseguir la eficiencia en cualquier actividad realizada con un propósito, eficiencia en el sentido más amplio, de lograr el resultado deseado sin desperdiciar recursos, sin errores y sin daños en la persona involucrada o en los demás. No es eficaz desperdiciar energía o tiempo debido a un mal diseño del trabajo, del espacio de trabajo, del ambiente o de las condiciones de trabajo. Tampoco lo es obtener los resultados deseados
a pesar del mal diseño del puesto, en lugar de obtenerlos con el apoyo de un buen diseño.
El objetivo de la ergonomía es garantizar que el entorno de trabajo esté en armonía con las actividades que realiza el traba- jador. Este objetivo es válido en sí mismo, pero su consecución no es fácil por una serie de razones. El operador humano es flexible y adaptable y aprende continuamente, pero las diferen- cias individuales pueden ser muy grandes. Algunas diferencias, tales como las de constitución física y fuerza, son evidentes, pero hay otras, como las diferencias culturales, de estilo o de habili- dades que son más difíciles de identificar.
En vista de lo complejo de la situación, podría parecer que la solución es proporcionar un entorno flexible, en el que el operador humano pueda optimizar una forma específicamente adecuada de hacer las cosas. Desgraciadamente, este enfoque no siempre se puede llevar a la práctica, ya que la forma más eficiente no siempre resulta obvia y, en consecuencia, el traba- jador puede seguir haciendo una cosa durante años de forma inadecuada o en condiciones inaceptables.
Así, es necesario adoptar un enfoque sistemático: partir de una teoría bien fundamentada, establecer objetivos cuantifica- bles y contrastar los resultados con los objetivos. Los distintos objetivos posibles se detallan a continuación.

lunes, 22 de junio de 2015

Ergonomía y disciplinas afines (II)

Muchos de los pioneros de este campo en EE.UU. trabajaban en el terreno de la psicología experimental o de la ingeniería y por esta razón sus denominaciones ingeniería humana o factores humanos, reflejan una diferencia en el enfoque, aunque no en los contenidos de interés, con los ergónomos europeos. Esto explica también por qué la higiene industrial, debido a su estrecha rela- ción con la medicina, principalmente con la medicina del trabajo, se considera en Estados Unidos como algo distinto de los factores humanos o la ergonomía. Esta diferencia es menos evidente en otras partes del mundo. La ergonomía se centra en el operador humano en acción; la higiene industrial se centra en el riesgo de un determinado ambiente para el operador humano. Así, el interés central de un higienista industrial es el riesgo tóxico, algo que está fuera del ámbito del ergónomo. El higienista industrial se preocupa por los efectos sobre la salud, a corto o a largo plazo; el ergónomo, naturalmente, se preocupa por la salud, pero también por otras consecuencias, como la productividad, el diseño del trabajo o del espacio de trabajo. La seguridad y la higiene son aspectos generales que atañen tanto a la ergonomía como a la higiene industrial, a la salud laboral y a la medicina del trabajo. Por tanto, no es sorprendente que en las grandes instituciones de investigación, diseño o producción, estos temas aparezcan agrupados. Ello permite que un grupo de expertos en cada uno de estos temas contribuyan de forma especializada al problema general de la salud, no sólo de los trabajadores de la institución, sino también de aquellos que resultan afectados por sus actividades y productos. En institu- ciones dedicadas al diseño o a la prestación de servicios, el ergó- nomo deberá estar más estrechamente relacionado con los ingenieros y otros técnicos.
Por lo anterior, es evidente que la naturaleza interdisciplinaria de la ergonomía y el hecho de que se trate de una disciplina relativamente reciente dificulta su inclusión en la organización exis- tente. Al ser una actividad relacionada con las personas, se superpone con muchos otros campos de actividad, ya que las personas son el recurso básico y más generalizado de cualquier organización. La forma de incluirla dependerá de la historia y de los objetivos de cada organización en particular. El criterio principal es que los objetivos de la ergonomía se comprendan y se valoren adecuadamente y que los mecanismos necesarios para la implementación de las recomendaciones se elaboren dentro de la organización.

domingo, 21 de junio de 2015

Ergonomía y disciplinas afines (I)

El desarrollo de una técnica con bases científicas, que está en un punto intermedio entre las bien consolidadas tecnologías de la ingeniería y la medicina, se superpone inevitablemente con otras disciplinas. En términos de su base científica, gran parte del conocimiento ergonómico deriva de las ciencias humanas: anatomía, fisiología y psicología. Las ciencias físicas también han contribuido, por ejemplo, la solución de problemas de la ilumina- ción, de la temperatura, del ruido o de las vibraciones.
La mayor parte de los pioneros de la ergonomía en Europa trabajaron en las ciencias humanas, motivo por el que la ergo- nomía está en un punto de equilibrio entre la fisiología y la psicología. Un enfoque fisiológico es necesario para abordar problemas tales como el consumo de energía, las posturas y apli- cación de fuerzas, como en el levantamiento de pesos. Un enfoque psicológico permite estudiar problemas tales como la presentación de la información y el grado de satisfacción en el trabajo. Naturalmente, existen muchos problemas, como el estrés, la fatiga y el trabajo por turnos, que requieren un enfoque mixto de las ciencias humanas.

sábado, 20 de junio de 2015

Historia y estado (III)

Aunque esta descripción histórica de los cambios en las indus- trias de fabricación durante la posguerra podría sugerir que el ergónomo ha ignorado sistemáticamente una serie de problemas y ha intentado solucionar otros, esto no ha sido así, por distintos motivos. Como ya se ha dicho, el campo de la ergonomía abarca mucho más que el de las industrias de fabricación. Además de la ergonomía de la producción está la ergonomía del producto o del diseño, es decir, la adaptación de la máquina o el producto al usuario. En la industria automovilística, por ejemplo, la ergonomía es importante no sólo en la fabricación de piezas y en las líneas de producción, sino también en relación con el futuro conductor, pasajero y encargado de mantenimiento. Actual- mente, la revisión de la calidad de la ergonomía de los vehículos: la conducción, la comodidad de los asientos, el manejo, los niveles de ruido y vibración, la facilidad de acceso a los controles, la visibilidad interior y exterior, etc., es algo frecuente en el marketing de los coches y en la valoración crítica de los mismos por terceros.
Como se indicó anteriormente, el rendimiento humano generalmente se optimiza dentro de un intervalo de tolerancias de una variable relevante. La mayoría de los primeros ergónomos intentaban reducir el esfuerzo muscular realizado y la amplitud y diversidad de los movimientos al objeto de que no se superaran los límites tolerables. Los grandes cambios en el mundo laboral y la llegada del ordenador, han ocasionado el problema contrario. El espacio de trabajo con un ordenador, a menos que esté bien diseñado desde el punto de vista ergonómico, puede ocasionar una postura demasiado fija, falta de movimientos del cuerpo y una repetición excesiva de ciertos movimientos articulares.
Esta breve revisión histórica pretende mostrar que, aunque el desarrollo de la ergonomía ha sido continuo, los problemas han ido aumentando cada día más antes de que se lograra solucionar los existentes. Sin embargo, los conocimientos aumentan y cada vez son más fiables y válidos; los principios del consumo energético no dependen de cómo o porqué se consume la energía; las consecuencias de las posturas son las mismas para los asientos en un avión que frente a un ordenador; una parte importante de la actividad humana se realiza en la actualidad, frente a pantallas de visualización y existen principios bien esta- blecidos, basados en pruebas de laboratorio y estudios de campo.



viernes, 19 de junio de 2015

Historia y estado (II)

El principal objetivo de la industria inmediatamente después de la posguerra, al igual que el de la ergonomía, era el aumento de la productividad. Este era un objetivo viable para la ergo- nomía, ya que gran parte de la productividad industrial estaba determinada directamente por el esfuerzo físico de los trabaja- dores: la velocidad del montaje y la proporción de movimientos y levantamientos de pesos determinaban la magnitud de la producción. Gradualmente, la energía mecánica sustituyó al esfuerzo muscular humano. Sin embargo, el aumento de la energía también produce más accidentes, por el sencillo prin- cipio de que los accidentes son la consecuencia directa de la aplicación de la energía en el momento erróneo y en el lugar equivocado. Cuando las cosas se producen con mayor rapidez, las posibilidades de accidentes aumentan. Así, la preocupación de la industria y el objetivo de la ergonomía comenzó a cambiar, poco a poco, de la productividad a la seguridad; esto ocurrió entre los años 60 y principios de los 70. Durante este tiempo, gran parte del sector de fabricación cambió de la producción por lotes a la producción en cadena y en proceso y, como conse- cuencia, la función del operador también cambió de la partici- pación directa a las labores de control e inspección. Esto disminuyó la frecuencia de los accidentes, al alejar al operador de la escena de acción, pero en ocasiones, aumentó la gravedad de los accidentes debido a la velocidad y energía inherentes al proceso.
Cuando la producción está determinada por la velocidad de funcionamiento de las máquinas, la actividad se reduce a mantener el sistema en marcha; es decir, el objetivo es la fiabi- lidad. El operador se convierte en un controlador, un mecánico y un encargado de mantenimiento, en lugar de ser un manipu- lador directo.

jueves, 18 de junio de 2015

Estrategias para un estudio válido - Selección (I)


Los criterios para clasificar a los participantes como casos deben definirse explícitamente. No se puede, o al menos no se debe, intentar estudiar trastornos clínicos que no se haya definido antes claramente. Una forma de reducir al mínimo el efecto que puede tener el hecho de conocer la exposición en la evaluación de la enfermedad es seleccionar sólo los casos graves que se habrían diagnosticado también sin información sobre la historia del paciente. Los estudios sobre el cáncer suelen limitarse a los casos con pruebas histológicas de la enfermedad, para evitar la inclu- sión de lesiones dudosas. Esto significará también que los grupos del estudio se han definido claramente. Por ejemplo, en la epidemiología del cáncer se sabe claramente que los cánceres de dife- rentes tipos histológicos que afectan a un mismo órgano pueden tener factores de riesgo diferentes. Si el número de casos es sufi- ciente, conviene distinguir entre adenocarcinoma de pulmón y carcinoma pulmonar de células escamosas. Cualesquiera que sean los criterios finales de selección, deben siempre definirse y describirse claramente. Por ejemplo, debe indicarse el código exacto de la enfermedad utilizando la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) y, en el caso del cáncer, la Clasificación Internacional de Enfermedades-Oncología (CIE-O).
Una vez establecidos los criterios, los investigadores deben intentar conseguir el máximo número de participantes. El rechazo a participar en un estudio casi nunca se produce al azar y, por consiguiente, introduce sesgos. Lo primero que debe hacerse es presentar el estudio a los médicos que atienden a los pacientes. Su aprobación es necesaria para establecer contacto con los pacientes y, por consiguiente, deben estar convencidos de la utilidad del estudio. Un argumento que suele convencerles es el interés del estudio para la salud pública. Sin embargo, en esta etapa no conviene discutir la hipótesis exacta del estudio, para evitar influencias no deseadas en los médicos. No se les debe pedir que asuman funciones complementarias; es más fácil convencer a los profesionales sanitarios de que presten su apoyo al estudio cuando los investigadores les facilitan medios para realizar las tareas adicionales que requiere el estudio, además de la asistencia rutinaria. Ni los encuestadores ni los recopiladores de datos deben conocer el estado de salud de los pacientes.

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