viernes, 18 de marzo de 2011

Técnicos en salud y seguridad y agentes de seguridad

La seguridad en el trabajo, en su vertiente más práctica, se dedica a cuestiones del tipo de fallos de los materiales, máquinas, procesos y estructuras, que puedan dar lugar a situaciones peligrosas, incluidas las liberaciones de sustancias contaminantes. La educación en este terreno tiene como finalidad capacitar a los alumnos para prever los peligros, tanto en la fase de planificación de los proyectos como en su realización práctica, cuantificar los riesgos y diseñar medidas para combatirlos. La formación en seguridad del trabajo incluye el estudio de algunas cuestiones fundamentales de ciertas materias de ingeniería y ciencias de los materiales, sobre todo de la ingeniería mecánica, civil, química, eléctrica y de las estructuras.
Debería haber módulos temáticos diferentes, dedicados, por ejemplo, a estructuras y resistencia de materiales, en la inge- niería mecánica; a las fuerzas en las estructuras, en ingeniería civil; al manejo y transporte de productos químicos, en la inge- niería química; a las normas de diseño, a los equipos de protec- ción y a la teoría del mantenimiento preventivo, en la ingeniería eléctrica; y al comportamiento de los estratos, en la ingeniería de minas.
Los técnicos en seguridad, además de sus conocimientos básicos, deberían realizar un curso de especialización. Las reco- mendaciones formuladas por el Comité Conjunto OIT/OMS en 1981 para un curso de especialización técnica en salud y seguridad en el trabajo se indican en la Figura 18.10.
Los cursos pueden ser a tiempo completo, a tiempo parcial o “cursos mixtos”; en este último caso, los períodos de estudio se entremezclan con períodos de prácticas. La elección de los cursos depende básicamente de las circunstancias o preferencias individuales. Esto es especialmente cierto si se tiene en cuenta que muchos profesionales de la seguridad tienen amplios conoci- mientos adquiridos gracias a su experiencia laboral en sectores concretos. En todo caso, dentro de una comunidad grande o un país, es preferible que haya un gran número de opciones para atender las diferentes necesidades.
Los recientes y enormes avances en el ámbito de las tecnologías de la comunicación deben ampliar las posibilidades de utilizar los cursos de aprendizaje a distancia, que de este modo podrían llegar a zonas alejadas e incluso atravesar las fronteras nacionales. Lamentablemente, esa tecnología es aún bastante cara, y es muy probable que la mayoría de los países o zonas que necesitan esos recursos de aprendizaje a distancia sean precisa- mente los que menos se los pueden permitir.

jueves, 17 de marzo de 2011

Médicos y enfermeros

Todos los estudiantes de medicina deberían recibir formación sobre la salud en el trabajo. En algunos países, existen asignaturas independientes, pero en otros se tratan estos temas dentro de las asignaturas de fisiología, farmacología, toxicología, salud pública, medicina social o medicina interna. No obstante, no es frecuente que los estudiantes de medicina tengan los conocimientos y la preparación suficiente para practicar de forma independiente estas funciones, por lo que se hace necesario algún tipo de formación de postgrado en el campo de la salud y seguridad en el trabajo. Debe haber programas de formación de postgrado para quienes deseen seguir alguna especialidad en esta materia, por ejemplo, en enfermedades profesionales o en campos aún más definidos, como la neurología o la dermatología profesionales.

También habría que organizar cursos dirigidos a los enfermeros de los servicios de salud en el trabajo; estos cursos podrían ser de corta o de larga duración, según la diversidad de actividades de los alumnos.
En la Figura 18.9 se relacionan las materias que podrían incluirse en los programas de formación de postgrado y en los cursos dirigidos a la especialización de médicos y enfermeros.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Problemas de comunicación originados por la percepción distorsionada de los problemas de audición (II)

Los efectos de la pérdida auditiva se suelen manifestar fuera del lugar de trabajo, en el ámbito de la vida familiar. Esto hace que los problemas no se asocien a la exposición al ruido en el trabajo y no se comenten con los compañeros que los sufren también.
5. El reconocimiento de los problemas auditivos suele producirse como consecuencia de las recriminaciones del círculo familiar y social del afectado (Hétu, Jones y Getty 1993). Las personas afectadas vulneran determinadas convenciones sociales, al hablar demasiado alto, pedir continuamente a sus interlocutores que repitan las cosas y sintonizar la radio y la televisión con un volumen excesivamente elevado. Este comportamiento suscita en los demás la típica, y desprecia- tiva, reacción de preguntar: “¿Estas sordo?”. La reacción defensiva que la pregunta suscita no favorece, precisamente, el reconocimiento de la sordera parcial.
La concatenación de estos cinco factores impide que las personas afectadas por una pérdida auditiva de origen profesional reconozcan los efectos del padecimiento en su vida coti- diana mientras la sordera no es demasiado pronunciada. Esto suele producirse cuando los afectados son conscientes de que deben pedir continuamente a sus interlocutores que repitan las cosas (Hétu, Lalonde y Getty 1987). Sin embargo, incluso en este estadio, se muestran sumamente reticentes a reconocer la merma de audición, por causa del estigma producido por la sordera.

martes, 15 de marzo de 2011

Problemas de comunicación originados por la percepción distorsionada de los problemas de audición (I)

Los problemas de audición y comunicación producidos por la pérdida auditiva de origen profesional se suelen atribuir a otras causas, como las pobreza de facultades de audición y comunicación, el desinterés o la falta de concentración. Esta imputación errónea se produce tanto por parte de la persona afectada como de quienes se relacionan con ella, y obedece a causas múltiples, aunque concatenadas.

1. Las lesiones del oído interno no son visibles, por lo que los pacientes no se consideran físicamente afectados por el ruido

2. La evolución de la pérdida auditiva en sí es muy insidiosa. La fatiga auditiva virtualmente cotidiana que sufren los trabajadores expuestos a ruidos en el lugar de trabajo hace que la detección precoz de los trastornos irreversibles de la función auditiva sea extremadamente difícil. Las personas expuestas al ruido jamás perciben el deterioro palpable de su capacidad auditiva. De hecho, para la mayoría de los trabajadores expuestos cotidianamente a unos niveles de ruido nocivos, el incremento del umbral auditivo es del orden de un decibelio por año de exposición (Hétu, Tran Quoc y Duguay 1990). Si la pérdida auditiva es simétrica y gradual, el paciente carece de un referente propio que le permita evaluar la merma audi- tiva inducida. Por causa de esta evolución insidiosa de la pérdida auditiva, los afectados modifican sus hábitos de forma sumamente gradual y evitan las situaciones desventa- josas para ellas, aunque sin llegar a asociar expresamente este cambio de hábitos con la pérdida de audición.
3. Los síntomas de pérdida auditiva son sumamente ambiguos y suelen consistir en una pérdida de capacidad de discriminación de frecuencias, esto es, en una reducción de la capacidad para distinguir entre dos o más señales acústicas simultáneas, debido a que la señal más intensa enmascara las otras. Específicamente, esta incapacidad causa diversos grados de dificultad para seguir una conversación que produce un eco considerable o que se entremezcla con ruidos de fondo producidos por otras conversaciones, televisores, ventiladores, vehículos de motor, etc. En otras palabras, la capacidad audi- tiva de las personas cuya capacidad de discriminación de frecuencias se encuentra disminuida es una función directa de las condiciones ambientales reinantes en un momento dado. Las personas que tratan cotidianamente a los afectados perciben estas oscilaciones de la capacidad auditiva como un comportamiento incoherente del afectado y se lo recriminan con expresiones como: “Sólo entiendes lo que te conviene”. Por su parte, el afectado atribuye su discapacidad auditiva y de comunicación a los ruidos de fondo, a la deficiente expre- sión de sus interlocutores o a una distracción propia. Esto impide que el síntoma más característico de la pérdida audi- tiva se reconozca como tal.

lunes, 14 de marzo de 2011

Aspectos psicosociales de la pérdida auditiva de origen profesional

Como toda experiencia humana, la pérdida auditiva causada por la exposición al ruido en el lugar de trabajo recibe su significación -esto es, se valora y experimenta cualitativamente- de los afectados y del grupo social al que pertenece. Sin embargo, esta significación puede constituir un obstáculo formidable a la rehabilitación de las personas aquejadas de pérdida auditiva de origen profesional (Hétu y Getty 1991b). Como se expone más adelante, esto se debe, principalmente, a que las personas que sufren pérdida auditiva experimentan problemas de percepción asociados a los signos y los efectos de su deficiencia, y a que la manifestación de síntomas inequívocos de pérdida auditiva tiene efectos sumamente estigmatizantes.

domingo, 13 de marzo de 2011

REHABILITACION Y PERDIDA AUDITIVA INDUCIDA POR EL RUIDO

Aunque el presente artículo se ocupa de la discapacidad producida por la exposición al ruido, se ha reproducido aquí porque en él se enuncian conceptos importantes aplicables a la rehabilitación relacionada con discapacidades causadas por la exposición a otros riesgos.

martes, 1 de marzo de 2011

METODO EPIDEMIOLOGICO APLICADO A LA SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO

La epidemiología se considera la ciencia básica para la medicina preventiva y una fuente de información para la formulación de políticas de salud pública. Se han propuesto varias definiciones de la epidemiología, la más sencilla de las cuales es la siguiente: la epidemiología es el estudio de la aparición de enfermedades y de otras características relacionadas con la salud en poblaciones humanas y animales. Los epidemiólogos estudian la frecuencia de las enfermedades y la variación de dicha frecuencia en distintos grupos de personas; es decir, estudian la relación causa-efecto entre exposición y enfermedad. Las enfermedades no se producen de manera aleatoria; tienen causas —muchas de ellas de origen humano— que pueden evitarse. Por consiguiente, muchas enfermedades podrían prevenirse si se conocieran sus causas. Los métodos epidemiológicos han sido cruciales para identificar numerosos factores etiológicos que, a su vez, han justi- ficado la formulación de políticas sanitarias encaminadas a la prevención de enfermedades, lesiones y muertes prematuras.
¿Cuál es la función de la epidemiología y cuáles son sus puntos fuertes y débiles cuando se aplican sus definiciones y conceptos a la salud en el trabajo? En este capítulo se abordan estas preguntas y las maneras de investigar los peligros para la salud en el trabajo utilizando técnicas epidemiológicas. En el presente artículo se presentan las ideas que se desarrollan en el resto del capítulo.

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