jueves, 21 de marzo de 2013

Pruebas para detectar sustancias en el organismo (III)

En Estados Unidos, se aplican diferentes normas según las pruebas sobre el consumo de alcohol y drogas sean efectuadas por personal del sector privado o público. Las pruebas reali- zadas por el gobierno o por las empresas en aplicación de la normativa vigente deben cumplir los requisitos constitucionales que amparen este tipo de decisiones. Este ha sido el motivo de que los tribunales permitan estas pruebas sólo en el caso de puestos de trabajo con necesidades especiales de seguridad, aunque permiten casi todo tipo de pruebas, entre ellas las previas a la contratación, las que se realizan cuando existe una sospecha fundada, las pruebas periódicas, las pruebas realizadas después de un accidente o incidente y las pruebas aleatorias. Para realizar las pruebas, no existe la obligación de demostrar la existencia de sospechas razonables sobre el abuso de abuso de drogas en una empresa, en alguna de sus divisiones o por parte de alguna persona. Algunos observadores han denunciado la falta de ética de este planteamiento, al no existir la obligación ni siquiera de demostrar la existencia de una sospecha razonable de un problema en la empresa o en algún trabajador antes de realizar este tipo de pruebas, entre ellas la exploración selectiva aleatoria.
En el sector privado, la legislación federal no impone restric- ciones a la realización de pruebas, aunque algunos Estados norteamericanos han impuesto restricciones procesales y jurí- dicas a las pruebas para detectar el consumo de drogas. No obstante, en la mayoría de esos estados existen pocas restric- ciones, o ninguna, sobre las pruebas realizadas por las empresas privadas para detectar abuso de drogas y alcohol. Estas pruebas se realizan a una escala mucho mayor que en Europa, donde las empresas privadas las realizan principalmente por razones de seguridad.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Pruebas para detectar sustancias en el organismo (II)

Otros afirman que las pruebas se utilizan para identificar conductas moralmente inaceptables para la empresa; que en muchos lugares de trabajo no existe una base empírica convincente de que existan problemas de alcohol o drogas que justifiquen la exploración selectiva previa a la contratación, aleatoria o periódica, y que este tipo de control constituye una grave intromisión en la vida privada del trabajador, porque las pruebas se efectúan aunque no existan sospechas fundadas. También se ha dicho que las pruebas para la detección del consumo de drogas ilegales equivalen a que la empresa asuma la función de hacer aplicar la ley, que no le corresponde a ella.
En algunos países europeos, como Suecia, Noruega, Países Bajos y Reino Unido, estas pruebas están permitidas, aunque normalmente en circunstancias muy específicas. Por ejemplo, en muchos países europeos existen leyes que permiten a la policía realizar estas pruebas a personas que trabajan en el sector del transporte por carretera, ferrocarril, aéreo y marítimo, cuando tienen sospechas fundadas de que el consumo se ha producido durante las horas de trabajo. Este tipo de pruebas también se realizan en el sector privado, aunque generalmente sólo cuando existen sospechas fundadas a raíz de un accidente o incidente grave. En el contexto de los puestos de trabajo con necesidades especiales de seguridad, se ha informado de la realización de pruebas previas a la contratación y, en casos muy limitados, pruebas periódicas o aleatorias. Sin embargo, las pruebas aleato- rias son poco frecuentes en los países europeos.

martes, 19 de marzo de 2013

Pruebas para detectar sustancias en el organismo (I)

Estas pruebas constituyen probablemente el método de identifica- ción más polémico. En el caso del alcohol, se utilizan alcoholíme- tros o se analizan muestras de sangre. En el caso de las drogas, la práctica más extendida es el análisis de orina.
Las empresas alegan que estas pruebas son útiles para promover la seguridad y prevenir accidentes, determinar la capacidad física para el trabajo, aumentar la productividad, reducir el absentismo y la falta de puntualidad, controlar los costes sanitarios, aumentar la confianza del público en la segu- ridad de sus productos o servicios, evitar que se deteriore la imagen de la empresa, identificar y rehabilitar a los trabaja- dores, evitar delitos de robo y disuadir conductas ilegales o socialmente inaceptables en los trabajadores.
Los trabajadores alegan por su parte que estas pruebas son censurables ya que la toma de muestras de sustancias corporales constituye una grave intromisión en la vida privada; que los procedimientos de muestreo pueden ser humillantes y degra- dantes, sobre todo en el caso de los análisis de orina realizados bajo supervisión para evitar falsificaciones; que estas pruebas no son una manera eficaz de promover la seguridad o la salud y que la forma más eficiente de promover la salud y la seguridad es mediante unas actividades de prevención más eficaces, una supervisión más estrecha y los programas de asistencia a los trabajadores.
Otros argumentos en contra de la exploración selectiva son que las pruebas para detectar el consumo de drogas (al contrario que las del alcohol) no reflejan el deterioro actual del estado de salud, sino tan solo el consumo previo y, por lo tanto, no son indicativas de la capacidad actual para el trabajo; que las pruebas, sobre todo las que se utilizan para detectar el consumo de drogas, requieren procedimientos complicados; que, en caso de no respetar esos procedimientos, podría obtenerse un resul- tado erróneo de consecuencias graves e injustas y que este tipo de pruebas pueden crear problemas morales entre la dirección y los trabajadores, así como un ambiente de desconfianza.

lunes, 18 de marzo de 2013

El derecho a la intimidad en el trabajo

Los trabajadores consideran que la intimidad es un derecho fundamental. En algunos países es un derecho reconocido por la ley, pero que se interpreta de manera flexible de acuerdo con las necesidades de la empresa para garantizar, entre otras cosas, una mano de obra segura, sana y productiva y unos productos o servicios que no sean peligrosos para los consumidores ni para el público en general.


El consumo de alcohol y drogas suele tener lugar durante el tiempo libre y fuera del lugar de trabajo. El consumo de alcohol puede producirse también en el lugar de trabajo cuando así lo permite la legislación local. Cualquier intromisión en la vida privada del trabajador por parte de la empresa con respecto al consumo de drogas o alcohol debe justificarse con razona- mientos convincentes y aplicando el método que implique menos entrometimiento a igualdad de costes.
Las empresas utilizan dos tipos de prácticas muy controver- tidas para identificar a los consumidores de drogas y alcohol entre los candidatos a un puesto de trabajo y los trabajadores: pruebas para la detección de alcohol y drogas en el organismo
(aire exhalado, sangre, orina) y encuestas orales o escritas sobre el consumo pasado y presente de alcohol y drogas. Otros métodos de identificación que también suscitan polémica son la observación y la vigilancia, así como las pruebas de rendimiento realizadas por ordenador.

domingo, 17 de marzo de 2013

Las prácticas en la fábrica

En su evaluación de las sesiones de prácticas en la fábrica, los participantes se mostraron muy impresionados por la utilización de una variedad de métodos didácticos, como los medios audiovi- suales, pósters elaborados por ellos mismos, cuadernos de láminas, brainstorming, juegos de rol, grupos de debate, etc. La mayoría de los grupos utilizaron también un cuestionario de evaluación, una novedad para ellos. Hicieron hincapié en cómo habían conseguido despertar con éxito el interés de su audiencia, después de haberse limitado en el pasado al método de dictar conferencias. Por lo general, la gestión del tiempo y el uso de términos y explicaciones demasiado científicas fueron aspectos a mejorar. En el futuro, los organizadores deberán tratar de garan- tizar que todos los grupos incluyan en el proceso de aprendizaje los pasos relativos a la aplicación y la evaluación.

sábado, 16 de marzo de 2013

La microenseñanza con cintas de vídeo

La “microenseñanza”, o formación en el aula centrada en problemas locales particulares, se llevó a cabo mediante la graba- ción en cintas de vídeo y crítica posterior de los participantes y organizadores, y tuvo mucho éxito. Además de reforzar los métodos didácticos externos, permitió debatir sobre áreas a mejorar en los contenidos antes de la enseñanza en la fábrica.
Un error muy común fue la incapacidad para poner en rela- ción los temas de debate y las actividades de brainstorming con el contenido o mensaje de una actividad, aplicando el método mecánicamente e ignorando sus efectos. Otros errores también comunes fueron el uso de una terminología excesivamente técnica y la falta de adecuación de la formación a las necesidades de la audiencia mediante ejemplos específicos del lugar de trabajo. No obstante, las presentaciones posteriores en la fábrica se diseñaron para que reflejaran con claridad las críticas de los participantes en el día previo.

viernes, 15 de marzo de 2013

Los métodos de formación

Los métodos didácticos se centraron en las técnicas audiovisuales y en la utilización de temas de debate, ambos con buenos resul- tados. Como útil complemento de las sesiones con transparencias, se pidió a los participantes que trabajaran en grupos para elaborar sus propias transparencias sobre el tema asignado.
Los cuadernos de láminas sobre caballetes (se elaboró uno especialmente para el seminario) y el brainstorming fueron una novedad para los participantes. Además de un excelente apoyo a la formación, los cuadernos de láminas y las pizarras para rotu- ladores (“pizarras mágicas”) son un recurso muy barato y un sustitutivo práctico del retroproyector, fuera del alcance de la mayoría de los inspectores en los países en vías de desarrollo.

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